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viernes, 12 de octubre de 2012

Violines y reflexiones

Muy buenos días =)
 
Me vais a decir que suena a topicazo, a frase sobada, a contenido poco currado e incluso a 'memez sesentera'.
Vale, no os quito razón; pero es que llevo unos días dándome cuenta de que le tengo que dar muchas gracias a la vida (que me ha dado tanto... la risa, y también mucho llanto ;).

Y os estaréis preguntando...

¿y ahora por dónde nos va a salir ésta?

 
Veréis; yo, de pequeña, tocaba el violín. Bueno, 'tocaba'... en realidad sería más adecuado decir que lo maltrataba.
 
Sí. Lo maltrataba a él y también a todo aquél que tuviera el valor de escucharme, poniendo seriamente en peligro su estabilidad emocional y menoscabando -nota a nota- su integridad psíquica.
Cada sonido que yo le arrancaba al instrumento era un suplicio, cada pasada de arco por las cuerdas sonaba como una manada de gatos  enfadados maullando... pero allí estaban mis padres y mis abuelos, estoicos y valientes, dispuestos a aguantar lo que hiciera falta con tal de no vetarle a la nena ningún camino de expresión artística.
 
(Creo que mi abuela  llegó a desarrollar una compleja técnica de meditación que le permitía abstraerse de la realidad cuando yo reproducía mis sonoros deberes musicales y ella tejía a mi lado jerséis de punto sin parar.)


Y llegó el día en el que lo vi claro y comprendí que yo no había sido llamada para tocar el violín. Comprendí que la esperanza que brillaba en la mirada de todos los que me escuchaban tocar no era por lo que yo podría llegar a ser alguna vez en el mundo de la música, sino que la esperanza era

que en algún momento -¡por favor!- yo dejara de tocar =)

Así que lo tuve claro: guardé instrumento y accesorios, mandé las clases de violín y solfeo a tomar fanta y me dediqué a otra cosa.


Pasaron los años y nunca volví a hacerle caso a mi violín. Hasta que hace unos días fui a casa de mis abuelos en plan 'caza tesoros' (y también un poco para 'volver al nido' ;) y allí lo vi; en un rincón olvidado por todos, con la funda cubierta de polvo y ganas de volver a lucir.
Abrí el estuche, lo olí y no pude evitar sonreír al darme cuenta de la paciencia que tuvieron tanto él -por dejarse tocar- como todos los demás -por aguantar y aguantar-.
Y pensé que había sido muy afortunada de que los míos pusieran a mi alcance todos los medios que estaban en su mano para ayudarme a descubrir quién era yo (aunque eso todavía no lo tengo muy claro, pero estoy en ello... violinista desde luego que no ;)

Y así fue como agradecida y convencida

me llevé el violín para casa =)
 

 

Contadme...

¿Qué os parece esto de decorar las casas con retazos de vuestro pasado?
¿Tocasteis algún instrumento?
¿Con éxito =)?
Disfrutad del fin de semana largo, nos vemos el lunes ;)
 
Y... ¡felicidades, Pilares!

Besos,
Ingrid


*Imágenes Pinterest, We heart it & 'more than Chic'
 

viernes, 9 de marzo de 2012

Nuestra casa: Our bed... =)

Buenos días ;)

Tiempo atrás os comentaba (aquí, clic) que ya tenía a punto la lista de mis últimos 'must' de Ikea, ¿os acordáis?

Bien, pues yo -fiel al principio de que una buena manera de materializar las cosas es empezar por escribirlas; supongo que de ahí mi fijación por hacer listas y más listas...- con una lista en la mano y un vale de descuento próximo a caducar en la otra...

me escapé a Ikea a por mis tesoros =)

Entre mis objetos de deseo había una funda nórdica (ésta de aquí, clic) que me gustaba especialmente y por la que recorrí los casi 100 km de trayecto con los dedos cruzados ('por favor, por favor... por favor que no se hayan equivocado con la disponibilidad y por favor, por favor, por favor que al tocarla no me desenamore de golpe...')

Y no; no  me desenamoré =)


Vamos a ver -para que nos entendamos-, esta funda no es precisamente de algodón egipcio de 1000 hilos por pulgada, pero también es cierto que mentiría si no reconociera que el tacto no sólo me resultó agradable ya desde un principio (cosa que por cierto no ocurrió con la mantita Ursula... lo siento Ursula ;), sino que además la tela es de las que reaccionan estupendamente bien al lavado/planchado.

Por lo que os confieso que estoy encantada...

con el aire romanticón que le da a nuestra habitación ;)


(Soy incapaz de sacar una foto con la cama deshecha... admito que ese tipo de fotos consiguen un aire mucho más fresco y desenfadado; pero es ver una foto de mi cama sin hacer y entrarme urticaria de inmediato...)

Como la paleta de colores de nuestra habitación es bastante neutra (paredes en tono arena, cabecero antiguo, muebles y resto de textiles en blanco) es muy fácil dar cabida a elementos algo más 'chillones'... y ese fue precisamente el argumento que usé para convencer a Mr. J y llevarme a casa esta otra funda (aquí, clic) que, a pesar de no haber visto hasta ese momento

anuló toda posibilidad de resistencia ya desde el primer vistazo...


Fijaos si fue así que incluso desistí de hacer 'la prueba del tacto', y una vez minadas las resistencias de J, la metí corriendo en el carrito mientras me recriminaba en silencio a mí misma por pedirle tanto a una funda nórdica; que no sólo puede presumir de un precioso estampado tipo 'Toile de Jouy' sino que además se ofrece a un precio de escándalo...

¿O es que alguien me va a decir que 16'99€ por una funda nórdica doble no son ya de por sí motivo suficiente como para evitar seguir discutiendo ;)?


Y quisieron las musas que la inspiración estuviera a mi favor en la discusión 'Toile de Jouy en casa sí o no' porque el argumento definitivo para convencer a J fue recordarle que teníamos las fundas de cojín ideales para ese estampado: un par de cojineras de cuadrito Vichy azul y blanco que hizo mi abuela tiempo atrás y que yo puse especial cuidado en hacer mías a la que tuve la menor ocasión.

Touché =)


Decidme,

¿Qué os parecen mis últimas 'adquisiciones sabaniles'?
¿Os quedáis con las rosas inglesas o preferís el 'ohlalá' de la 'Toile de Jouy' =)?
Pasad un fin de semana... de escándalo ;)

Besos,
Ingrid

*Imágenes Ikea, Google & 'more than Chic'

miércoles, 12 de octubre de 2011

Nuestra casa... un viejo cajón de madera como mesita ;)

¡Buenas... noches!
(¿¿¿Noches ya???? pero ¿qué problema tengo yo con el tiempo y la relatividad?)

Que Mr. J no supiera dónde poner la copa cuando terminábamos de cenar y nos pasábamos al sofá me hizo darle muchas vueltas acerca de cuál era...

la mesa auxiliar más adecuada para nuestro estar =)

La otra (la de 'mi' lado ;) ya la tenemos desde el principio ¿os acordáis? (os la enseñaba aquí, clic).
Pero como ir pasando copas, postres, cafés, bombones, palomitas... y un largo etcétera no forma parte de mi concepto personal de 'relajarse en el sofá', comprenderéis que me vi obligada a encontrar rápidamente una solución ;)

Después de buscar inspiraciones varias (vintage, shabby, wabi sabi...) y 'estudiar' las distintas posibilidades del mercado que más me gustaban...

¡me asaltó la vena 'reciclo-recuperadora' otra vez! 

Y empecé a 'escanear' con detenimiento todos los objetos que forman parte de mis escenarios habituales... ¿cuál de ellos podía servir a tan noble propósito ;)?

Hasta que lo vi. Estaba allí, abandonado en un rincón desde que lo había usado en la decoración de Navidad (aquí, clic ;) pero de repente me di cuenta de que era él.
Sonó música celestial, lo cargué en el coche...

 y desde entonces mantenemos una muy sólida 'love story' =)

Mirad...





Decidme,

¿Qué os parece a vosotr@s?
¿Os pasan por alto las distintas posibilidades de objetos que ya forman parte de vuestro escenario doméstico habitual?
Muchísimas felicidades a todas las Pilar... =)
(¿Debería decir 'Pilares', en plural? Es que no me termina de sonar...)
¡Y el jueves os cuento más ;)!


Besos,
Ingrid

*Imágenes 'more than Chic'

lunes, 19 de septiembre de 2011

Nuestra casa... Laundry room =)

¡Muy buenas tardes!¿Cómo os ha ido el fin de semana =)?

Hace algún tiempo que no aparece por aquí un post de la sección 'Nuestra Casa'... ;)
La verdad es que tengo un par de razones de peso para ello: la primera es que todavía nos faltan algunos detalles 'importantes'(sin los cuales un ambiente carece de 'habitabilidad', 'cocoonismo' y carácter) y la segunda...

¡La segunda es que ya casi (¡casi!) os he enseñado los 76m2 en los que vivimos =)!

Soy de la opinión que una casa se 'hace' con el paso del tiempo; siempre surgen detalles que no se habían previsto con anterioridad (porque, vamos a ver, ¿quién me iba a decir a mí que Mr. J se iba a convertir en un forofo del ciclismo, las bicis en general y las 'mountain bike' en particular? Juro que el J que yo conocí -y nos conocemos ya de largo, de muy largo- no hacía otro deporte que el 'sillón ball', como dice Carmen -clic-... nada hacía presagiar que sus inquietudes iban a ir dirigidas a los gimnasios y las bicis...), cambian las tendencias decorativas (minimalismo racional, urban chic, shabby chic, bohemian chic... aunque como veis, ¡mucho, mucho chic! ;), las necesidades personales (y ahora que no me cabe ni un zapato más... ¿qué?), aparecen objetos inesperados que -de repente- se convierten en imprescindibles (J; toma buena nota del carácter 'imprescindible' y ve pensando en la Navidad, la Thermomix y esas cosas... ;)

En fin, que hasta no hace mucho, no teníamos el lavadero del todo listo. No porque faltaran muchas cosas... de hecho tenemos un lavadero tan pequeño que casi ponemos la colada de perfil (esto podría parecer broma... ¡pero os aseguro que no lo es!)

Desde el principio me di cuenta que ya podía ir olvidándome de planchar o tender la ropa en él; os aseguro que le di mil vueltas al asunto, pasé muchas noches sin dormir (vale, exagero un poco... ;) planteándome opciones racionales y otras que no lo eran tanto...

¡pero fue misión imposible!

Tuve que conformarme con trasladar la 'unidad de planchado' al vestidor y optar por un pequeño tendedero plegable (para dos nos llega de sobra) que cabe milimétricamente doblado al lado de la lavadora cuando no se usa.

Y al final, racionalizando espacio y racionando muchos  elementos pudimos atribuirle todas las funciones de lavado (a mano y a máquina), secado de la ropa (a máquina...), contenedor de todos los productos y enseres de limpieza, los de la compra y...

los de la vida gatuna =)

Así que después de todo, tampoco me quejo... (eso sí, para la próxima me pido un lavadero de 100m2 en el que poder lavar, tender, planchar, poner bicicletas, hacer 'manualidades bricomaníacas' varias, yoga y un largo etcétera... ;)

Mirad...


Esto son los botes de sal (para teñir), el perborato y el almidón que tenemos encima de los ya casi míticos' Trones' en blanco de Ikea (clic aquí) y en los que os puedo asegurar que nos caben todos -y cuando digo todos, quiero decir todos- los productos de limpieza y las bolsas que reciclamos.


Un primer plano... visto desde la cocina ;). ¿Sorprendentemente pequeño, eh ;)?
Las paredes están enyesadas, pintadas de un tono gris perla -muy clarito- y tratadas con una pintura especial que convierte toda la superfície en 'waterproof' (sí, como el rímel... ;)


Cortina y lámpara de Ikea... ¡cómo no =)! Me he planteado más de una vez encargar un mueble a medida (de estos con persiana) en el que meter lavadora y secadora... pero, la verdad, luego pienso que es un espacio tan pequeño, que creo que no nos merece la pena.


El capazo de la compra y el transportín del gato; es de un color tan terrible  (además de difícil definición... entre petróleo y turquesa... =S)  que  le hice una funda con un trozo de sábana y un trozo de cinta de raso que me sobró de algún 'diy'.


Este fue el mayor aprovechamiento de espacio... cambiamos el fregadero (era uno de esos cerámicos de Roca -¿¿??- con unas incómodas patas que desperdiciaban un tesoro de espacio) por un mueble de 50 cm con cajón extraíble; en el que pusimos la misma encimera que tenemos en la cocina y una pica redonda... (todo de Ikea; como veis, tengo mucho que agradecerles a los suecos... ;)



Área gatuna: el almacén de comida y arena lo resolvimos con un par de baldas y soportes 'ikeísticos' además de las bolsas de 'almacenaje felino'.
En el suelo la litera y los platos de Freud.

Para el suelo nos decidimos por estas planchas grabadas.


Y como no queríamos tener siempre abierta la puerta del lavadero para que el gato tuviera libre acceso; no nos quedó otra que hacer un 'pasagatos' encargándole al cristalero un cristal con un agujero de 25 cm de diámetro =)

Ahora decidme, a vosotr@s...

¿Qué os parece?
¿Tenéis la suerte de tener un lavadero 'de esos épicos' o por el contrario -como yo- vivís haciendo la colada de perfil?
Se aceptan sugerencias para mejorar la funcionalidad del nuestro... ;)

Besos,
Ingrid
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*Imágenes 'more than Chic'

lunes, 21 de marzo de 2011

Nuestra casa... El despacho de Mr. J

¡Buenos días!

¿Qué tal os ha ido el fin de semana?

Después de estos días de silencio, hoy vengo dispuesta a hablaros de otra parte de nuestra 'home, sweet home' ;).

Este es el despacho de Mr. J.


En esta ocasión, el tema de discusión fueron mis libros =). Bueno, no los libros en sí, sino más bien dónde ubicarlos...
Veréis, toda mi vida he soñado con tener una biblioteca en casa; con una librería kilométrica de esas con escalera incluida, la mejor de las 'chaiselongue' al lado...

Pero J necesitaba un despacho. (Y para la biblioteca que yo querría, nos haría falta más bien un palacete, no un pisito de 75 m2... ;)

Además, había que tener en cuenta que el despacho es lo primero que se ve nada más entrar por la puerta principal, así que tampoco podía ser excesivamente 'frío', se trataba de conseguir una sensación de 'welcome', no de recepción de dentista...

Desde mi punto de vista, la pieza principal de un despacho es la mesa. Y la silla que la acompaña, claro =).
Después de hacer mil dibujos, tomar otras tantas veces las medidas y visitar todas las tiendas (virtuales y no virtuales)... la desesperación empezó a poder conmigo. Nada conseguía enamorarme (raro, por otra parte... ;).
Hasta que un día, de la forma más casual e inesperada, heredé esta mesa.
Como podéis ver, se trata de unas patas de tipo isabelino con un cristal como sobre.
La mesa y yo éramos viejas y queridas amigas; mi madre la había adquirido bastantes años atrás en un anticuario, y es una pieza que siempre me había gustado especialmente.




Fue la solución perfecta; alrededor de ella no me costó nada elegir el resto del mobiliario:
- ¿La silla? Aluminum Chair de los Eames en cuero blanco.


- ¿Que necesitamos un mueblecito para el fax, la impresora y demás 'aparatejos oficinísticos'?. Este armario de Ikea fue la solución (en gris y con las puertecitas montadas al revés, que originalmente abría para el otro lado... ;)


- Y, finalmente, ¿dónde ponemos tooooodos los libros?. Fácil, tres estanterías 'Billy' de Ikea -of course- y dos columnas para cd panelando una pared y... listos ('porque claro, J, con la capacidad que tiene, también podrás poner todos tus archivos y...' ;)


- Lo demás, fácil: un estor de 'screen' enrollable en el mismo tono de la pintura, Tolomeo, pizarrita de cristal (también de Ikea, es tipo velleda, y va muy bien, porque también lleva unas pinzas para colgar papeles y demás ;), todas las cajas y archivadores 'Kassett' que fui capaz de comprar delante de J (me sorprendió su aguante...) y unos cuadritos de láminas 'Picassianas', en binomio blanco/negro.





Bueno, a todo esto le añadimos unos marcos con fotos por aquí y algún que otro recuerdo por allá y...

¡voilà, despacho terminado ;)!

Espero que os haya gustado =)

¡Hasta mañana!


Besos,
Ingrid

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lunes, 7 de febrero de 2011

Nuestra casa... pasillo y no-recibidor ;)

¡Buenas tardes!

Aunque puede que este título os suene un poco raro, enseguida vais a entender porque...=)

Nuestra casa tiene, desde mi punto de vista, dos defectos importantes.
El primero: no existe el recibidor. No, no es que cuando entras te encuentres directamente con el salón, te encuentras con un pasillo laaargo, oscuro y con forma de 'L' que es el que actúa como 'recibidor'.

El segundo: la entrada está plateada al revés. Me explico; yo entiendo  (y el 'feng shui' también ;) que cuando se entra en una casa, se debe de hacer por la parte pública y 'diurna' de la misma. Con esto quiero decir que las áreas más próximas a un recibidor, deberían de ser la sala de estar, la cocina y el comedor...

¡pues en mi casa NO!

En casa, ese pasillo-recibidor largo e infernal termina desembocando en la parte 'social' de la casa, pero para llegar hasta ella, tienes que pasar obligatoriamente por delante del aseo, del despacho, del vestidor, de nuestro baño y de nuestra habitación... =S
Así, lo que debería de ser la parte 'privada' y que merece estar como más 'recogida' y alejada del acceso principal, se convierte en una concurrida ruta turística debido al 'paseíllo' que hay que dar por toda nuestra intimidad antes de llegar al estar...

Cuando nos planteamos la reforma, ese fue uno de los primeros temas que puse encima de la mesa, pero como la solución pasaba por demoler toda la tabiquería, desplazar los baños y la cocina, la respuesta de Mr. J pudo haber sido más alta, pero no más clara: NO (seco, áspero, tenebroso, rotundo, absoluto).
Y tuve que conformarme con buscar soluciones más 'light' de lo que yo hubiera querido...

Las dimensiones de mi 'no-recibidor' no me permitían poner todos los elementos que toda casa 'como Dios manda' debe tener (¿un mini mueble? Ja!, ni una estantería le cabe al maldito...) así que pensé en cómo darle un punto de distracción, algo que captara la atención del que entrara y me sirviera como tema de conversación-disimulo durante el tiempo que tardo en acompañarlo hasta el vestidor para dejar bolso y abrigo (esa es otra; el vestidor siempre impecable, no vas a acompañar a tu suegra a dejar el abrigo sabiendo que no has recogido cuando te has estado probando esos 'culotte' tan monos de 'La Perla'...)

Ese punto de distracción lo planteé en dos frentes: por una parte, y esta es la más 'agresiva', decidí intervenir usando la luz y el color.
Por lo que al color se refiere, los dos (en algo estábamos de acuerdo...) teníamos claro que queríamos un 'total white look' en paredes y puertas. Pero en el pasillo esta opción no me acababa de convencer: ¿largo, oscuro y blanco? (¿Un hospital nazi, quizás?)
Después de darle muchas vueltas, decidí que lo que vendría a ser la 'parte interna de la L', o lo que es lo mismo, toda la pared derecha del pasillo la pintaríamos de color 'verde ceniza' (viene a ser un verde 'militar' pero como un poco más gastado, menos vivo) incluyendo la única puerta que contiene ese frente, que es la de nuestro baño.
Para contrarrestar ese 'efecto oscuro' se me ocurrió que podía ser interesante colocar -encastradas en el suelo- unas luces de 'led', que de alguna forma 'guiaran' sin lugar a dudas hacia el lejano salón.

¿Veis a Freud ahí contemplando la distancia infinita hasta la puerta ;)?
Este es el microespacio de entrada. En ese hueco que se intuye a la derecha es donde está colgado el cuadro que os pongo abajo... no tengo ni ángulo para fotografiarlo... =(

Tengo que deciros que esto se me ocurrió cuando el parquet ya estaba colocado... pero como la batalla 'del recibidor' había sido tan sangrienta, Mr. J -fiel a la tregua- lo desmontó e instaló sin rechistar ;)
Hoy puedo deciros que poner esos 'led' ha sido una de las mejores intervenciones que hemos hecho; porque de alguna forma hemos logrado darle 'vida' a ese oscuro corredor y porque a mí por las noches me va de maravilla (que tengo los 'pipis nocturnos' al acecho en cuanto cierro un ojo =P).

Para dejar del todo claro hacia dónde hay que ir en cuanto se cruza la puerta de entrada, decidimos diferenciar la puerta de entrada del estar de las demás (de madera lacada) colocando esta de cristal con marco y tirador de aluminio que ya conocisteis aquí (si, esa con la letrita de ópera =)

Y el frente más 'sutil' de la estrategia, fue cambiarle el marco a un cuadro (es un pastel) de un conocido pintor de la zona al que le tengo un especial cariño, pues fue el mismo pintor quien hace (1.000) años me lo regaló.
Decidí dónde lo quería colgar e hice que Mr. J me instalara un aplique de luz para cuadros de Vibia que en cuanto vi supe que iba a ser mío...


Bueno, chic@s, esta ha sido otra entrega de 'Nuestra casa...'. Espero que os hayan parecido acertados nuestros 'bricoremedios' y que a alguien le puedan servir de inspiración =).

¡Hasta mañana!

Besos,
Ingrid
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lunes, 27 de diciembre de 2010

Nuestra casa... el vestidor

¡Buenas tardes!

Hoy voy a enseñaros una de las partes de nuestra casa que más quebraderos de cabeza me dio... porque, al no tener NINGUN armario empotrado en TODA la casa, era inevitable hacer de una 'minihabitación' que hay al lado de la principal, un completo vestidor que me permitiera guardar alguno de mis caprichos... ;)


Vale, hasta ahí ninguna dificultad. Ahora seguimos.

Yo quería derribar el tabique que hay entre ambas y construir un murete que nos sirviera, por un lado, para 'apoyar' el cabecero de la cama y, por el otro, para colocar las cajoneras que albergaran tooooda la ropa blanca (que no es poca...;)pero por más que rogué, chantajeé, supliqué y lloré

¡No hubo nada que hacer!

Mr. J seguía en sus trece (y quizás con razón, pero...)'que si es una tontería eliminar una habitación que siempre puedes volver a convertir en dormitorio', 'que si va a quedar muy raro en la misma estancia un ventanal y una ventana', 'que si esto encarece innecesariamente el presupuesto porque es un capricho inútil', 'que he dicho que no, y va a ser que no' y un largo etcétera de argumentos (democráticos y no democráticos) con los que me di cuenta que, esta vez, había perdido la batalla.

El mismo día que acepté mi derrota, me puse a buscar soluciones para hacer de esta 'miniminihabitación' un vestidor en condiciones.
Tarea nada fácil, porque además de ser minimini tiene una molesta columna en una esquina que dificultaba aún más todos mis proyectos... (esos diabólicos 38x38 centímetros fueron la causa de mi insomnio durante mucho tiempo).

Por otra parte, tenía bastante claro que no quería armarios cerrados, porque al ser tan pequeña la habitación, me iba a dar sensación de 'laberinto' cada vez que fuera a buscar una chaqueta (abre la puerta, entra, abre el armario, busca... ¡no es para mí!).
Así que habiendo asumido la derrota y partiendo de la premisa de un sistema abierto de almacenaje de ropa, me puse a investigar.

Y mis investigaciones me llevaron otra vez (¡cómo no!) a mi querida y admirada Ikea, donde encontré el estupendo sistema de almacenaje de ropa y zapatos 'Stolmen', que además de gustarme por su diseño, me permitía hacer la configuración que mejor se adaptara a mis necesidades.


Menos mal que a J le pareció bien la serie 'Stolmen' (es más, le gustó mucho) porque no se yo qué hubiera pasado si me hubiera declarado la guerra otra vez... ¡¡=)!!

Así que después de mucho pensarlo, hacer 1.025 dibujos y tomar otras tantas veces las medidas, decidimos resolver el asunto configurando dos 'secciones' de 110cm de ancho y una de 55cm.
Cada 'sección' de 110 constaría de una cajonera (de dos cajones), una barra para colgar ropa y dos estanterías que colocaríamos aprovechando al máximo la altura de la habitación.
Por su parte, 'la sección' de 55 tendría una cajonera, una estantería en lo alto y tantos estantes para zapatos como cupieran.


Para dar un poco de sensación de 'abrigo' a la pared que iba a alojar todo esto, decidimos pintar sólo ese frontal de gris oscuro.

Completamos el almacenaje con varias cajas 'Kassett' en blanco para la ropa (de verdad, es asombroso la cantidad de ropa, zapatos o bolsos que caben...). Esperando también que con la repetición de un mismo elemento lograríamos un efecto de espacio 'un poco más ordenado'.


En la pared opuesta tenían que ir los espejos, claro. Me gustaban estos de Ikea...

(Y los fui a buscar un día yo solita y menos mal que en el parking apareció todo un caballeroso príncipe de ojos azules y pelo rubio despeinado que muy galantemente se ofreció a cargármelos en el coche, que ya me veía yo llamando a J para que hiciera los 100 km que tenemos hasta Ikea para cargar los espejitos...).

Por cierto que luego me llevé una bronca 'fengshuística' de mi madre, porque 'el espejo simboliza el elemento agua, y no es bueno 'inundar' de esa manera una habitación tan pequeña...', aunque yo pensaba -y lo sigo haciendo- que poner dos espejos iguales no sólo da esa sensación de 'simetría' que a mi tanto me gusta sino que además me crea la ilusión (también óptica) de tener un vestidor lo más parecido al de Carrie Bradshaw en Sex and the City 2... (quien no es feliz, es porque no quiere...).


Mi natural tendencia a la comodidad me obligó a poner 'algo' para sentarme mientras dilucido el temido '¿qué me pongo?'.
Y aunque lo que yo hubiera querido es la silla 'Swan' de Jacobsen en rojo, el hecho de que no me cupiera me causó tal decepción que me conformé 'hackeando' este puff 'Klippan' de Ikea con unas ruedecitas...

Una cómoda y práctica cesta para la ropa sucia (que coge las más divertidas formas), una veneciana en el mismo color crudo de la pared que compramos a medida en 'Cortinadecor', otro de mis 'Kikus' de topitos rojos y el 'Keep calm' que compramos en eBay UK.



Y eso es todo. ¡Nuestro vestidor... al desnudo!



¿Tenéis la suerte de tener armarios empotrados?
¿Qué os parece el sistema de almacenaje abierto?



Besos,
Ingrid


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