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lunes, 20 de mayo de 2013

De vuelta... y salmón ahumado ;)


Muy buenas noches, chic@s;
 
Vale, vale... ya lo sé.
Que sí, que ya me dejo dar todos los tirones de oreja que queráis. Que tenéis razón, que lo mío no tiene nombre y que ggrrrrttxxxfffsss. Sí.
 
Pero es que a veces la vida se complica, el trabajo se multiplica y el silencio se vuelve una necesidad imperativa.
 
En todo este periodo de paréntesis me ha dado tiempo de currar como nunca, hacer una escapada a París con maman (luego os cuento), leer como una posesa (varias novelas, algunos relatos y hasta una par de tratados de física cuántica... hablaremos de ello; bueno, los de física igual os los ahorro XD) derrotar virus, bacterias y algún que otro demonio personal que ya creía muerto, poner las maderas en el balcón (todavía seguimos en ello... esa historia merece un post entero =), hacerme muchas preguntas, seguir sin encontrar las respuestas y estar más atenta a la siempre decepcionante realidad política y socioeconómica (cosa que no me ha ahorrado ningún disgusto; he estado tentada más de dos –y de tres- veces de hacerme con una capa, un antifaz... y convertirme en ‘La Zorra, la defensora de los desamparados’. Ahora fuera coñas, me sigo preguntando hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que se rían de nosotr@s, hasta dónde vamos a dejar que llegue todo esto... ¿tanto vamos a tardar en despertar?).
 
 
Esta vez no me ha dado ni por el ‘diy’ ni por experimentar en la cocina.
Cosa rara. Fuera de los fracasos que sigo teniendo con las ‘mousse’ sólo me he aventurado con el salmón ahumado. Y por pura casualidad, además.
 
Veréis, a mí me pirra el salmón ahumado; lo mismo tal cual con tostaditas y mantequilla que con pasta, ensalada o como parte de un entrante algo más trabajado.
I love salmón ahumado. A lot.
 
Tanto me gusta que, de vez en cuando, nos escapamos al país vecino para ir a una marisquería -que descubrimos por casualidad- en la que el dueño (no sé cómo se llamará, pero para mí siempre fue René ;) prepara un salmón ahumado de ohlalá que te filetea delante de las narices y por el que vuelves a España sin miedo a ladrones y posponiendo cualquier plan de inversiones a corto plazo.
 
Pero he descubierto algo que va a llevarnos a René y a mí al final de nuestra tórrida histoire d’amour.
Je suis desolée.
Porque he descubierto la manera...
 
de preparar salmón ahumado en casa =)
 
 
Llamadme ignorante, pero yo imaginaba que esto de ahumar era cuestión de leña, humo, llevar pieles encima, cantar el ugachaka y adorar al dios fuego.
Y nada más lejos de la realidad. El proceso es la mar de simple y resultón.
 
Al parecer, venden unas sales especiales para ahumar (no tenía ni idea, las encontré en Mercadona), con ellas sólo tienes que cubrir la pieza de salmón (o lo que quieras ahumar) dejarlo reposar y voilà.
 
Los ingredientes
- La pieza de lomo de salmón fresco que queráis preparar.
- Un bote de preparado de sales para ahumar (el mío de Mercadona).
 
¿Cómo lo hice?
- Le pedí al pescadero una pieza entera de lomo de salmón de unos 600 gramos. Al llegar a casa le saqué las espinas que quedaban, lo limpié bajo el grifo y lo sequé con papel absorbente.
- En un recipiente de cristal (en el que el salmón cupiera no demasiado holgado) puse la mitad del preparado de sales, el salmón, y el resto del preparado por encima, bien cubierto. Hay quien opta por aderezar con pimienta y otras hierbas aromáticas; yo esta vez decidí no hacerlo.
- Con un trozo de papel film –y con el fin de preservar olores-, envolví el recipiente y lo metí en la nevera. Las instrucciones indicaban 24 horas, yo me olvidé del salmón y lo dejé 30. Y la verdad es que luego terminé por concluir que la próxima vez o bien lo dejo de 35 a 40 horas, o bien le pongo un peso por encima para que la pieza se impregne mejor.
- Transcurrido este tiempo, sacamos el salmón (veremos que la sal se ha vuelto más oscura y que al salar el pescado éste ha ido soltando líquido), lo limpiamos con agua, secamos bien con papel y dejamos reposar en la nevera, otra vez tapado con papel film y por espacio de unas doce horas.
- Luego podemos optar por ir fileteando a medida que vayamos consumiendo la pieza, que procuraremos tener siempre bien cubierta (esto es lo que hice yo y puedo aseguraros que el salmón estaba mucho más rico unos días después), filetear y congelar (esto es lo que hacía con el salmón de René ;) o filetear y cubrir de aceite (asegurándoos así una textura jugosa) para tenerlo listo y cortado cada vez que queráis deleitaros.
 
Salmón ahumado casero. Buenísimo y casi tan de ohlalá como el de René. Mais oui.
 
Hablando de Francia y los franceses, ya os he dicho que nos fuimos a París con maman.
Iba a contaros la historia de la escapada pero veo que se me está haciendo tarde y creo que será mejor que lo dejemos para mañana...
 
ya sabéis que nunca os ahorro detalles y esto se puede hacer eterno ;)
 
 
Por cierto, quiero daros las gracias por estar ahí, por vuestros mensajes y por todos vuestros mails. Durante este tiempo han sido la luz en la oscuridad =)
 
Y ahora contadme:
 
¿No os parece el salmón ahumado un manjar de dioses?¿Cómo soléis tomarlo?
¿Algun@ de vosotr@s se había aventurado a prepararlo?
Y si es así, ¿por qué nadie me había dicho que era tan sencillo ;)?
¿Creéis que debería ir a despedirme de René XD?
 
Besos,
Ingrid
 
*Imágenes london-bride.com, donnahay.com & We heart it.

jueves, 28 de marzo de 2013

Deco: Maison de vacances ;)


Hola chic@s;
 
Que no, que no. Que yo ni 'maison', ni 'vacances', ni semana, ni mucho menos santa (esto último ya de serie ;)
Vamos que no...
 
Que me toca currar y no hay más =S

Que sí, que ya lo sé; que no quiero quejarme. 
No, sólo me río en la cara del karma (maldito sea allí donde esté), me recuerdo a mí misma la situación politicosocialeconimocoylaboral que vivimos en esta parte del ‘primer mundo’, cojo aire y tiro para el coche.
 
Ooooooooooommmmmm... Respira, fluye y visualiza.
 
Eso, visualiza. 
A ver, olvídalo todo; olvida la colección de semáforos en rojo, que vas vestida de trabajo, que tienes cara de perro mordedor y que -por lo que cuenta la predicción meteorológica- va a llover todos los días. 
Serénate. Sí, apaga la radio y piensa: ¿dónde te gustaría estar ahora mismo?
 
Oh sí, ya lo sé...
 
En esa casita de vacaciones perdida en el campo que me encontré el otro día paseando por la red =) 
 





 
Gris, blanco, sencillez, árboles y frugalidad. No necesito más.
Bueno, igual un somier, canapé o similar.
 
Sonrío y me digo 'por lo menos ahora... sólo tienes cara de perro ladrador' ;)

 
¡Disfrutad de las vacaciones =)!
Y mucho oooooooommmmmm para los demás XD

Besos,
Ingrid

*Imágenes Marie Claire Maison.

jueves, 21 de marzo de 2013

DIY: Funda para el iPad ;)

Hola, ¿qué tal estáis?

Yo me he metido en un bucle temporal que soy incapaz de dominar. 
Resulta que pasan los días y ni me entero, que voy angustiada por la vida con mis listas ‘de cosas por hacer’ con demasiados elementos sin tachar y que me ocurren cosas tipo: ‘mira, te harás un huevo frito para comer’; pongo el aceite a calentar y de repente me acuerdo de que no he regado las plantas del despacho... ‘oh pobrecillas, eres una mala persona y blabla’ allá que me voy con la regadera y no vuelvo a acordarme ni del huevo, ni del aceite de la sartén, ni ‘ná’... 

hasta que una intensa humareda negra y un inconfundible olor a quemado invaden toda la casa =S

O me llama J para decirme (arrastrando las eses... peligro cuando arrastra las eses porque eso significa que Mr. J deja de ser Dr. Jekyll... ) que me he ido de casa dejando el calefactor del baño puesto durante 8 horas (sí; lo sé, lo sé... tiene motivos para arrastrar incluso algo más que las eses ;P).

O me llama mi madre 43 veces para decirme que no me olvide de llevarle la chaqueta de cuero beige... y sólo vuelvo a acordarme de la maldita chaqueta al ver la cara de mosca que pone cuando me ve llegar y sabe (intuición, deducción, escáner cerebral o vete a saber tú cuáles son sus maléficos poderes maternales) que la chaqueta sigue en el mismo lugar que estaba antes de las 43 llamadas.

Los míos rezan todos los padrenuestros conocidos para que llegue pronto el final de esta extraña etapa de mi vida;y ya puestos, hacen los rezos extensivos al resto de súplicas (que no queme la casa, acabe con las plantas o cualquier desgracia similar). 

Yo por mi parte espero que se trate de algo temporal... porque me estoy hartando de vivir repitiendo mantras como ‘heapagadorlcalefactor, hecerradoelfuegodelaverdura, lehepuestocomidaalgato, hecerradolapuertadecasa o hesacadolasllavesdelcontactodelcoche’.

Os cuento esto porque acabo de darme cuenta de que es jueves (no tenía ni idea...) y veo que hace mucho, mucho que no charlamos.
Así que hoy os voy a contar la historia de mi último ‘DIY’ =)

Me ocurrió un poco como a los chipriotas, que sin comerlo ni beberlo se han encontrado con las consecuencias del oportunismo político (no olvidemos que ninguna decisión política se ejecuta sin la intención de favorecer a un sector determinado... en este caso la maniobra europea puede que vaya encaminada a convencer a los electores alemanes  de la eficacia, firmeza y ‘mano dura’ de su gobierno ante la proximidad de las elecciones...)

Sí, ellos se han topado con el juego de la política y yo...

yo me he topado con el del consumismo electrónicoinformaticoappeladiano =)

Desde el primer día que tuvimos ipad, J viene desarrollando una extraña serie de actitudes paternales con el trasto ‘¿has esperado a que se descargara del todo para volverlo a cargar?, ¡no lo dejes sin vigilancia cerca del gato!’ (esta es la mejor... ¿y qué se cree? Cómo si Freud fuera a liarse a comprar como un loco por internet con cargos a su visa). 

Sí, sí; lo que os digo: lo acaricia, lo mima y hasta se despierta por las noches para ver si me lo he dejado en la mesilla de noche (ahí, sólo ante el peligro de la nocturnidad) y en caso de que así sea...

¡se levanta y lo lleva al despacho! 

Le dije que estaba exagerando. Me respondió que nada de exagerar ‘¿o es que ya no te acuerdas de lo que le hiciste a mi Motorola V3?’.
Tuve que callarme, porque estar jugando con su Motorola V3 y tener un vaso de agua en la mesilla no fue buena idea. 
No, no fue intencionado ni sé exactamente cómo ocurrió, pero el caso es que su amado teléfono acabó dentro del vaso de agua. 
Así qué ‘touché’ y a callar.

Pero yo nunca me resigno y le propuse un pacto: ‘oye, si le hago una funda al ipad, ¿me vas a dejar vivir tranquila?’
Tuvimos que negociar ciertos detalles que ahora no vienen al caso y de todo esto salió...

mi funda ‘DIY’ para el ipad =)



Los materiales
- tela 
- espuma, la mía de un dedo de grosor
- regla y tiza
- tijeras, hilo y máquina de coser

¿Cómo lo hago?
Pues la verdad es que parece mucho más complicado de lo que es en realidad:
- Empezamos tomando las medidas del ‘tablet’ y cortamos la cantidad de tela y espuma necesarias, añadiendo un margen de tres centímetros. 
Colocamos la tela con la espuma en el medio (es decir, tela-espuma-tela) y fijamos con alfileres los extremos, haciendo los pliegues necesarios para que nos quede con un buen acabado.
- Una vez hecho esto, yo me lié a marcar rayas diagonales con regla y tiza (empecé por la central y a partir de ahí fui trazando paralelas cada 5cm).
- Después, con la máquina de coser, cosí cada una de las líneas marcadas con tiza (poco a poco y presionando a los lados para que la costura quede regular)
Os aconsejaría que cosierais cada vez que marcáis, porque así no se difuminan las líneas y es más fácil seguir el trazo.
- A partir de ahí, sólo se trata de doblar por la mitad y coser los laterales para conseguir una ‘bolsa’.

Os confieso que mi intención inicial era ponerle una cremallera, pero la verdad es que la hice tan a medida que prácticamente no se mueve una vez dentro (por lo que deberéis dejar algún centímetro más de margen si la queréis más holgada).


Así J está más tranquilo y yo, al no tener que escucharle...

¡también XD!

Contadme,

¿Habéis vivido épocas de ‘atrapad@ en el tiempo’?
¿Qué opináis de lo de Chipre?¿Os parece un atentado más a la democracia y a la sociedad del bienestar?
¿Quién se anima a hacerse una funda para el tablet?¿Os gusta la mía =)?

Besos,
Ingrid

*Imágenes 'more than Chic'.

martes, 12 de marzo de 2013

Sextantio, Grotte della Civita... O la austeridad bien entendida ;)


Hola chic@s,  ¿qué tal?

Me vais a perdonar porque hoy tengo uno de esos días metafísicos. Muy metafísico, diría yo... cualquier cosa me sirve para divagar sin límites (por ejemplo, a la hora de comer he abierto la nevera ‘¿me bebo una zero?’ De ahí he hilvanado todo un discurso mental poblado de conceptos como ‘capitalismo’, ‘movimiento de masas’, ‘adicción’ y ‘recuento de calorías’... ;).

A lo que iba, centrémonos.

Una de las palabras que más se oye pronunciar últimamente es ‘austeridad’.  
Después de visto todo lo visto (y lo que nos queda todavía por ver) no es raro que la mera mención al vocablo nos ponga los pelos de punta, provoque urticaria y cierto descontrol hormonal.

Que a un@ le hablen de austeridad de los recursos públicos cuando, en realidad, los únicos que nunca la han practicado son precisamente  los que la proponen... hace que la palabra pierda todo su valor y todas sus connotaciones positivas.

Y sin embargo, pocos conceptos son tan liberadores como el de la austeridad =)

Porque no se trata de vivir como Diógenes. Ni de que no nos gusten la moda, el lujo o las cosas bonitas. No. 
La vida está llena de cosas y momentos que disfrutar. Negarse a ello no tiene ningún tipo de sentido... el truco está en saber diferenciar lo que es esencial de lo que no lo es. 

Eso es la austeridad y no lo que pretenden hacernos creer.

Cuando un@ se da cuenta de lo poco que necesita en realidad para vivir, descubre una nueva dimensión de sí mism@; un nuevo ‘yo’ capaz de entender que el poder -en realidad- siempre estuvo de nuestra parte (un día desarrollaremos más todo esto que veo que me voy por las ramas otra vez... =).

Y es que además no existe un único patrón válido, cada un@ de nosotr@s debe establecer cuáles son sus ‘esenciales’ (por ejemplo, yo puedo prescindir del chocolate, pero no me pidáis que viva sin pasta porque por ella yo soy capaz de cualquier cosa... sí, dije cualquier cosa y soy consciente de ello ;)

Ya sé que os va a parecer raro, pero os juro que  todas estas reflexiomes han aparecido en mi mente al toparme con este lugar; mirad:
 


 


 



 
Se trata del hotel ‘Sextantio Grotte della Civita’, ubicado en la zona de los Sassi de Matera, al sur de Italia. 

El hotel está formado por habitaciones y suites ubicadas en diferentes cuevas, que han sido restauradas añadiendo sólo unos toques de funcionalidad, procurando mantener al máximo su integridad histórica, y priorizando el enclave en el que se encuentran (pensad que la terraza panorámica tiene unas vistas infinitas al parque nacional de  Murgia y que sirven el desayuno en una cueva que es en realidad... ¡una iglesia del siglo XIII!).

De entrada me parece un excelente aprovechamiento de los recursos existentes; imaginad lo que podríamos hacer con todo el patrimonio cultural que tenemos en este país,  por no hablar de la cantidad recursos que tendríamos en los pisos vacíos que la especulación inmobiliaria nos ha dejado como herencia...

Decidme,

¿Conocíais el hotel Sextantio? ¿Qué opinión os merece?
¿Creéis que la austeridad bien entendida es un concepto liberador?
¿No os parece que a veces otra visión puede cambiar por completo el curso de las cosas?
¿Vosotr@s no tenéis días... metafísicos XD?


Besos,
Ingrid


*Imágenes y más información aquí, clic.


viernes, 8 de marzo de 2013

Lenguado 'meunière'


Buenas  noches  ;)


No sé qué me pasa últimamente que sólo me apetece cocinar recetas clásicas. Sísí, lo que os digo; se me va la cabeza en guisos de cuchara, estofados varios...

Y postres tipo ‘pijama’ =)

Será cuestión de nostalgia –me decía a mí misma-, con los tiempos que corren es fácil mirar atrás y pensar que cualquier época pasada fue mejor (esos tiempos en los que los helados de chocolate eran caricias para el alma, todos pagábamos las hipotecas con dignidad,  los pollos de granja eran de granja, los políticos debían robar lo mismo pero la honradez se les presuponía de serie y la clara de los huevos siempre se quedaba amontonada alrededor de la yema...).

Pero esta mañana, en el coche, mientras esperaba a que el semáforo se pusiera en verde, he visto el cartel publicitario de un banco. 
Sin saber cómo ni por qué, me he encontrado pensando en que quizás no fuera tan mala idea empezar con un plan de pensiones  y - ya que  estamos- con una mutua de salud porque ya se sabe que a partir de una edad bla bla...
Y de repente, en un atisbo de lucidez, lo he tenido clarísimo:

‘Diossssmío, Ingrid... ¡te estás haciendo mayor!’

Estofados, planes de pensiones, seguros médicos y ‘El barbero de Sevilla’ a todo trapo... ¿peeeeeeeerdónnnnnn?

Palpitaciones, sudor frío y una larga cola de coches pitando porque el semáforo llevaba ya largo rato en verde. No se me ha ocurrido otra cosa que cambiar la música; he dejado ‘Fígaro’ para otro día y me he pasado a  ‘Queen’ (clic aquí ;).

Cuando he logrado serenarme, me he dado cuenta de que nada es tan grave en realidad, que la edad no es más que un estado de ánimo (aunque cada día me duela más la espalda; será cuestión de calmantes y algo de ‘rouge’ en los labios ), que el plan de pensiones puede –y va- a esperar y que en cuanto al seguro médico... me voy a dejar querer por las mutuas de salud =)

Pero todo esto no implica que las recetas que una vez fueron ‘greatest hits’ no puedan volver a serlo...

Lenguado ‘meunière’ =)


Los ingredientes  (para 2)
- 2 lenguados (que sean , pedid que os los limpien en la pescadería ;)
- 125 grs. de mantequilla
- el zumo de un limón y medio (y la otra mitad a rodajas para decorar)
- perejil picado (yo no demasiado, el perejil y yo nunca fuimos buenos amigos)
- un poco de harina
- sal

¿Cómo lo hago?
Preparar la ‘meunière’ no tiene en realidad ningún secreto; es fácil de hacer y todavía mucho más de comer.

- Empezaremos con el pescado: salamos, enharinamos  y freímos en la mitad de la mantequilla  a fuego medio (hay quien fríe el pescado en aceite, yo prefiero el sabor de la mantequilla; pero todo es cuestión de gustos ;). 
Si los lenguados son grandotes, os aconsejo que fileteéis el pescado  antes de cocinarlo;  así os va a resultar más fácil, cómoda  y rápida la cocción. Si son de tamaño medio,  lo que podéis hacer es dorar los lenguados a fuego alto y luego terminarlos al horno (ojo con los tiempos, tened en cuenta que buscamos jugosidad).
Una vez segur@s de que el pescado está en su punto lo pasamos a una fuente  que mantendremos al calor.

- Vamos ahora con la salsa: desespumamos la sartén, añadimos el resto de la mantequilla y fundimos. Agregamos el zumo de limón y el perejil. Damos un par de hervores a fuego fuerte (algun@s dejan dorar la mantequilla y otros  sólo fundir, yo suelo optar por un término medio ;) y salseamos el pescado con ella.

- Podemos servir acompañado de unas rodajas de limón y unas patatas cocidas.

A ver, confesad...

¿Qué os parece el lenguado a la ‘meunière’?
¿invaden vuestros pensamientos los planes de pensiones ;)?
¿Verdad que a los 33 una está en la flor de la vida XD?
¡Arriba el rock’n roooooooll =)!

Besos,
Ingrid

*Imagen: Pinterest.


miércoles, 6 de marzo de 2013

'El tango de la Guardia Vieja', de Arturo Pérez-Reverte


Hola chic@s, buenas noches;
 
Llevo varios días dándole vueltas ‘¿cómo hago para escribir lo más objetivamente posible sobre algo que me ha entusiasmado tanto?, ¿cómo me lo monto para parecer serena cuando en realidad lo que quiero es gritarle al mundo que esta es la mejor novela que he leído en mucho tiempo?, ¿voy a ser capaz de transmitir toda la grandeza que esconden sus líneas?’...
 
Así que al final he decidido tirar por el camino más corto, prescindir de toda precaución y empezar diciendo que
 
a mí ‘El tango de la Guardia Vieja’ me ha fascinado, maravillado y subyugado hasta límites insospechados =) 
 
 

Admito que de Pérez-Reverte yo soy incondicional desde tiempos inmemoriales (nos conocimos con ‘La tabla de Flandes’ allá por los inicios de los noventa y desde las primeras páginas ya le juré amor eterno ;) Y eso, junto con el hecho de que mi última lectura fue la trilogía del Sr. Grey (lo comentamos aquí, clic; ¿recordáis?), puede fácilmente contribuir a que todo lo demás me parezca muy grande y de una calidad extrema; no lo sé. 
No sé si sólo es cuestión de comparación involuntaria y embrujo (aunque el hecho que mi querida amiga C se tirara una noche sin dormir devorando las milquinientastrentaypico páginas, que mi amigo J lea la historia a sorbos para degustarla poco a poco y mi propio instinto me dicen que no, que esta vez no se trata sólo de embrujo circunstancial ;), pero os puedo asegurar...
 
que en la última novela de Arturo Pérez-Reverte yo no he encontrado ni un sólo ‘pero’. 

'El tango de la Guardia Vieja' relata la original y preciosa historia de amor entre Mercedes Inzunza y Max Costa. 
Una magnífica historia de encuentros que empieza en el Buenos Aires de los años veinte 'por culpa de un tango', sigue en la paradisíaca y agitada (espías de varias nacionalidades, lujo, secretos de Estado...) Niza del período de entreguerras y finaliza con un intenso campeonato de ajedrez en Sorrento casi cuarenta años después.
 
Amor, deseo, música, intriga, pasión, tango, ajedrez, nostalgia de lo vivido, carácter...
 
Me ha conquistado la solidez y autenticidad de los personajes, la grandeza de la historia, el acierto en la elección de las épocas escogidas para desarrollarla, el ya habitual dominio del tiempo histórico de Pérez-Reverte, la detallada descripción de los escenarios, la profundidad de las vivencias descritas y muy (muy) especialmente la resolución de la trama.
Pero más allá de todo eso, lo que realmente me ha seducido de ‘El tango de la Guardia Vieja’ han sido la elegancia, la nobleza y la madurez que destilan todas y cada una de las palabras que la componen.
 
- Elegancia: no sólo por el esplendor de los tiempos pasados o la fastuosidad de los detalles físicos, sino más bien por las actitudes de los personajes. Formalidad, discreción, y elegancia personal sin límites.
 
- Nobleza de carácter: quizás como consecuencia de lo anterior. Es una cuestión de código personal, de principios; algo que está muy por encima del bien y del mal, que va más allá del mero juicio de valor.
 
- Madurez: por el inconfundible sabor añejo que tiene toda la historia. Por el tiempo de una era que desparece, que nos deja y de la que quizás tendríamos mucho más que aprender que el glamour, la posesión o el miedo.
Es curioso que vivamos en un mundo que exalta los valores de la juventud y la inconsciencia y pasemos por alto que sólo la edad y la experiencia pueden permitirse el lujo de contar las verdades sin ambigüedades, sin juzgar y sin temor a ser juzgadas. ¿No os parece ;)?


Contadme,
¿Habéis leído ‘El tango de la Guardia Vieja’?
Si es así, ¿qué opinión os merece?
¿Os gusta Pérez-Reverte? ¿Qué novela destacaríais de su obra? 
A mí no me hagáis elegir;
 que después de esta no sé si quedarme con ‘La Reina del Sur’, ‘La tabla de Flandes’, las historias de Alatriste, ‘La piel del tambor’...
Portaros bien... ¡o no ;)!

Besos,
Ingrid


viernes, 1 de marzo de 2013

Pasta: 3 razones (más) para adorarla...


Muy buenos días, chic@s:
 
Me he dado cuenta de que hasta ahora, casi siempre que hemos comentado recetas,  se ha tratado de platos de cierto 'peso culinario'; ya fuera por la elaboración, por el ingrediente o por el paladar. Pero, como los mejores momentos de la vida los proporcionan en realidad las cosas sencillas, he pensado en contaros tres de mis mejores motivos 
 
para hacer del culto a la pasta casi una religión =)
 
 
1. La no-receta
Tan simple, tan rápida... Y mi preferida. La primera vez que se la propuse a los míos (volviendo de Erasmus, otra era ;) me miraron como si les estuviera insultando, rollo 'cómoteatrevesatraerestoalamesa' y en cambio ahora... Es la receta oficial de pasta en casa =)
 
 
Ingredientes (para uno)
- 200 grs. de la pasta que más os guste (yo soy fan de espirales, espaguetis y bucatini ;)
- tanto parmesano rallado como seáis capaces de comer (yo mucho... ¡Mucho!)
- orégano 
- aceite de oliva
- sal
 
¿Cómo lo hago?
Nada, si es que se hace sola... Hervimos la pasta en abundante agua salada. Cuando esté 'al dente' la escurrimos (ojo, importante escurrir bien) y la pasamos al plato, donde la condimentaremos al gusto con aceite, orégano, sal... Y tantas toneladas de parmesano como queráis :)
 
2. Pasta 'all'aglio olio e peperoncino'
Todo un clásico de la cocina italiana. Infinito sabor para una dificultad cero.
 
Ingredientes (para uno al que le gusten las emociones fuertes ;)
- 200 grs. de pasta (yo aquí espagueti seguro)
- aceite de oliva
- 3 ajos
- 1 guindilla picante fresca mediana o 7 cayenas secas (picante medio-alto, probad primero con menos)
- sal y pimienta
 
¿Cómo lo hago?
Mientras cocemos la pasta en abundante agua salada, calentamos un poco de aceite de oliva (dos o tres cucharadas) en una sartén y sofreímos las guindillas y los ajos laminados (también valen picados) hasta que nos cojan un tono dorado (yo nunca paso del dorado discreto, no me gusta el sabor del ajo demasiado frito).
Una vez hecha la pasta, la escurrimos (garbo en ese escurridor, no queremos ni una gota de agua) y la pasamos a la sartén con el aceite aromatizado con el ajo y la guindilla. 
Un par de vueltas, sal y pimienta... Y al plato ;)
 
3. Pasta 'alle vongole', adaptación ;)
Otro de los clásicos de la cocina italiana es la pasta 'alle vongole', con almejas frescas.   Un día me estaba hirviendo la pasta para preparar la no-receta que os cuento más arriba y, al abrir la despensa para coger el orégano, la vi. Allí estaba ella, una lata de berberechos la mar de descarada que me miraba con cara de 'cómeme toda'... Y no me quedó otra que improvisar...
 
 
Ingredientes (para uno)
- 200 grs. de pasta
- una lata de berberechos (valen almejas ;)
- ajo y perejil
- sal y pimienta
- aceite de oliva
 
¿Cómo lo hago?
Ponemos a hervir la pasta (sí, en abundante agua salada ;). Escurrimos los berberechos y reservamos el jugo. En una sartén con un poco de aceite de oliva sofreímos los ajos picados (yo suelo poner dos) hasta que veamos que nos coge ese tono dorado del que os hablaba antes. 
Añadimos los berberechos escurridos y les damos unas vueltas. Agregamos el jugo 'berberechil' reservado y dejamos que reduzca  un poco.
Cuando la pasta esté en su punto, escurrimos y pasamos a la sartén, salteamos a fuerte, espolvoreamos perejil picado y salpimentamos (ojo con la sal, probad primero).
 
Contadme,
 
¿Os parecen tres buenos motivos para amar a la pasta 'hasta que la muerte os separe'?
¿Cuál de las tres opciones os seduce más?
¿Soléis preparar la pasta con recetas rápidas (o no-recetas) o sois más de salsas 'comodiosmanda'?
Disfrutad de las cosas sencillas este fin de semana =)

Besos,
Ingrid 
 
*Imagenes Pinterest & We heart it.

miércoles, 27 de febrero de 2013

La mujer que teje en un banco


Hola chic@s, ¿qué tal estáis?;

Hace días que mi madre me habla de ella. No sabe ni de dónde es (supone -por el acento- que de algún país del Este) ni cuál es su nombre; pero dice que hay algo en ella imposible de ignorar.
 
 
Se pasa los días tejiendo en un banco del paseo. Lo mismo le da si hace viento o frío.   
Llega temprano por la mañana: el porte decidido, arrugas en la cara y la mirada de los que mucho tienen que reprocharle a la vida. 

Saca agujas y lana y teje durante horas como si pudiera detener el mundo a cada puntada.
 
 
Expone el material en el banco de al lado: jerséis, bufandas, gorros, calcetines y zapatitos de bebé.         
Colores toscos, lana ruda. 
Piezas ajenas a cualquier tendecia estética, pero con ese halo difícil de describir que tienen todas las cosas hechas a mano.


Después de pasar muchos ratos viéndola tejer, 
 
un día le compró unos calcetines
 
 
'Yo hacer jersey para tú, ¿si?¿Qué color gusta tú?'
 
Varias semanas después lo tenía listo. 'Jersey para tú, probar' le dijo señalando un jersey con sabor añejo; hecho para vivir en una cabaña de madera, con la cafetera pitando en los fogones y mucha nieve que quitar en el jardín.
 
 
'Compra material y... yo trabajar para tú'.
 
 
Desde la propuesta yo ya no pienso en otra cosa... Bufandas infinitas, jerséis de ochos, calcetines, patrones y tipos de lana.
Espero con ello arrancarle alguna sonrisa.

 
 
 
 
 
No quiero escuchar las noticias, no quiero leer el periódico... pero no puedo evitar que me salpiquen las palabras: corrupción, crisis, paro, déficit, desahucios, política, inestabilidad... 
Tengo la impresión de que la solución para arreglar todo esto se encuentra en gestos tan sencillos y al alcance de todos como comprarle lana a la señora que teje en el banco para que me haga un jersey.

 
¿No lo veis así?
¡Hasta mañana ;)!
 
Besos,
Ingrid

PD: Por cierto, vuestros ánimos surtieron efecto... ¡Saqué un 9'33 en el examen =)!

*Imágenes Pinterest & We heart it, localizadas con la inestimable ayuda de Carmen, de 'El Collar de Hampstead', clic (gracias, dear ;).

lunes, 18 de febrero de 2013

Deco: Un apartamento en blanco y maderas claras

*Oyoyoyoyoy, edito; que era el miércoles 20, no 22... ¿No os digo que no sé ni por dónde navego?.
Hoy 20 he hecho el examen y creo -sólo lo creo, que en primero de carrera también creía que Derecho Civil I me habia ido estupendamente y saqué un 1'8; sí, sobre 10 jaja- que no me ha ido tan mal ;)
Perdonad por el lío y muchas gracias por vuestros ánimos =)

 

Buenas noches, ¿qué tal el lunes?;
Yo he tenido un día de lo más 'zen'... Todo iba estupendamente y sobre ruedas hasta que ha sonado el teléfono.
 
'Pero... Pero... ¿Quéééééé?¿El miércooooooles?' balbucía yo; 'sí, este miércoles que viene' me dice ella implacable y -estoy segura- con un intenso brillo en la mirada causado por la satisfacción de darme semejante sopapo después de haberse sentido ignorada y relegada al olvido al no haber respondido yo a sus mails.
 
De repente lo he recordado todo '¡claro, el 20! ¿Pero cómo puedes ser tan desastre como para olvidar que el 20 de febrero...
 
tienes el examen del cursillo que estás haciendo y que has atendido diagonalmente?'
 
En fin, lo sé; no me riñáis que lo sé... Me vendrán bien unos termos de café, barritas energéticas y ya puestos -y siempre con la intención de que fluya la concentración-...
 
un apartamento como el de la arquitecta Valérie Mazérat =)
 
 
 
 
 
 
 
 

Yo le pondría unos cojines, unas flores y algo más de folklore (todo esto después del miércoles, claro ;) pero os confieso que al verlo...
he pensado que me gustaría mucho ser amiga de Valérie =)
Y a vosotr@s,
 
¿Qué os parece?
Deseadme suerte; esta vez...
 ¡la voy a necesitar ;)!
¿Alguien conoce lo suficiente a la Srta. Mazérat como para colarme a un té en su casa =)?
¡Hasta mañana!
Besos,
Ingrid

*Imágenes Marie Claire Maison.
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