¡Buenas tardes!
Siempre me ha gustado la filosofía de los grandes modistos. Esto de preparar en verano la colección del invierno siguiente tiene un 'nosequé' que le apasiona a mi lado... llamémosle práctico, seamos indulgentes =)
Por eso mismo, cuando algo se termina en mi vida, probablemente yo ya haya pensado en todas las posibilidades de la fase siguiente (qué queréis... todavía no me he desprendido del todo de mi personalidad 'tipo A' ;)
Empiezo a pensar con los regalos de Navidad en setiembre, sueño con la primavera -con todo lujo de detalles- a mediados de invierno y echo de menos el kit 'tardesdedomingoenelsofáconmantitaytazadeté' en pleno verano...
Visto de lejos puede parecer una verdadera maldición, pero yo -y los míos, que lo suyo han sufrido- he aprendido a vivirlo con normalidad e, incluso, a disfrutar viviendo vidas paralelas... ;)
Os digo todo esto porque ayer me encontré con estas casas de vacaciones tan curiosas y mi fantasía (muy en su salsa, preparando las vacaciones del año que viene) ya se empezó a desbordar.
Avanzo que en ambas yo haría alguna que otra sencilla intervención técnica para mejorar mi propia comodidad, pero lo que realmente me ha impactado es el concepto que desarrollan.
Mirad, esta primera es una casita de vacaciones de...
En realidad se trata del garaje de un barco a la orilla del río... pero los dueños han hecho toda una reinterpretación del espacio convirtiéndolo en un acogedor lugar en el que descansar y desconectar:
Y esta segunda casita de vacaciones está formada, en realidad, por...
Lo que os digo; en este proyecto han colocado en línea las dos casetas prefabricadas de madera, dejando un espacio entre ambas que funciona como comedor de verano.
Una caseta funciona como dormitorio (y sala de lectura en su parte posterior) y la otra como cocina.
La ducha la han resuelto con una resistencia y una cortina de camuflaje que les permite... ¡ducharse al aire libre!
Repito que en ambos casos yo haría las modificaciones necesarias para que todas las necesidades básicas quedaran cubiertas (he estado investigando así, por encima, y no sería ni caro ni complicado añadirles un módulo de madera prefabricada que funcionara como aseo) pero, decidme...
*Imágenes Marie Claire Maison
Siempre me ha gustado la filosofía de los grandes modistos. Esto de preparar en verano la colección del invierno siguiente tiene un 'nosequé' que le apasiona a mi lado... llamémosle práctico, seamos indulgentes =)
Por eso mismo, cuando algo se termina en mi vida, probablemente yo ya haya pensado en todas las posibilidades de la fase siguiente (qué queréis... todavía no me he desprendido del todo de mi personalidad 'tipo A' ;)
Empiezo a pensar con los regalos de Navidad en setiembre, sueño con la primavera -con todo lujo de detalles- a mediados de invierno y echo de menos el kit 'tardesdedomingoenelsofáconmantitaytazadeté' en pleno verano...
Visto de lejos puede parecer una verdadera maldición, pero yo -y los míos, que lo suyo han sufrido- he aprendido a vivirlo con normalidad e, incluso, a disfrutar viviendo vidas paralelas... ;)
Os digo todo esto porque ayer me encontré con estas casas de vacaciones tan curiosas y mi fantasía (muy en su salsa, preparando las vacaciones del año que viene) ya se empezó a desbordar.
Avanzo que en ambas yo haría alguna que otra sencilla intervención técnica para mejorar mi propia comodidad, pero lo que realmente me ha impactado es el concepto que desarrollan.
Mirad, esta primera es una casita de vacaciones de...
¡17 metros cuadrados!
En realidad se trata del garaje de un barco a la orilla del río... pero los dueños han hecho toda una reinterpretación del espacio convirtiéndolo en un acogedor lugar en el que descansar y desconectar:
Y esta segunda casita de vacaciones está formada, en realidad, por...
¡Dos casetas de jardín!
Lo que os digo; en este proyecto han colocado en línea las dos casetas prefabricadas de madera, dejando un espacio entre ambas que funciona como comedor de verano.
Una caseta funciona como dormitorio (y sala de lectura en su parte posterior) y la otra como cocina.
La ducha la han resuelto con una resistencia y una cortina de camuflaje que les permite... ¡ducharse al aire libre!
Repito que en ambos casos yo haría las modificaciones necesarias para que todas las necesidades básicas quedaran cubiertas (he estado investigando así, por encima, y no sería ni caro ni complicado añadirles un módulo de madera prefabricada que funcionara como aseo) pero, decidme...
¿No os parece que ambos proyectos abren todo un mundo de posibilidades?
¿Se os había ocurrido algo parecido?
¡Hasta mañana!
Besos,
Ingrid
*Imágenes Marie Claire Maison