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miércoles, 31 de julio de 2013

DIY Estampar sábanas con patatas ;)

¡Pssssst, pssssssst!:
 
Disimulad, como si no me vierais... que ando de incógnito y se supone que estoy liada entre montañas de curro y quehaceres varios ;)
 
Sí, sí; soy yo, 'la perdida'. Por aquí sigo aunque me deje ver poco, batallando con las horas desde la resistencia.
Pero es que hoy tengo un muy buen motivo para venir a saludaros... y no es otro que presentaros un DIY (fácilfácilfácil) que se me ocurrió a raíz de una propuesta de colaboración con el blog 'Mami, ¿te ayudo?' (aquí, clic ;)...
 
y de las ganas de acabar con unas sosas y aburridas sábanas blancas ;)
 
Porque tod@s tenemos patatas a mano. Porque la pintura textil es algo sencillo de encontrar. Porque tod@s tenemos la necesidad de liberar a nuestro artista interior. Porque las posibilidades son infinitas. Por todo eso y por mucho más...
 
DIY: Estampar unas sábanas con patatas y pintura textil
 

Con una patata y pintura textil (y también algo de paciencia ;) podemos ayudar a los más peques a decorar unas sábanas para su habitación.
Os prometo un rato de lo más divertido y creativo =)

 
¿Qué necesitamos?
- Una sábana encimera y una funda de almohada de algodón
- Pintura textil
- Una patata (mejor que sea grandota)
- Moldes de galleta
- Un cuchillo (uso sólo para mayores)
- Una espátula
- Unas servilletas de papel
- Un plástico protector (para evitar lamentos ;)
- Un cartón (tamaño Din A4)
 
 

¿Cómo lo hacemos?
Cubrimos la superficie en la que vamos a trabajar con el plástico protector, preparamos los materiales y vamos allá:

 

- Cortamos la patata por la mitad (SOS mayores plis;) y clavamos los moldes de galleta procurando aprovechar la mayor superficie de patata posible. Una vez eliminadas las partes sobrantes obtenemos una especie de ‘sellos patatiles’ con los que vamos a estampar nuestras sábanas (o lo que se nos ponga por delante =).


- Impregnamos el sello de patata con pintura y retiramos el exceso de los bordes con una espátula.
 

- Estampamos la servilleta de papel. Os aconsejo hacer varias pruebas en papel antes de estampar la tela, porque así veréis cual es el grosor de pintura adecuado, si tenéis que retirar más pintura de los contornos, la presión necesaria para la estampación correcta etc.  Se trata de familiarizarse con la técnica disfrutando del proceso.
 

- Vamos ahora con la tela: colocamos el cartón debajo de la superficie que vamos a pintar y estampamos en el lugar elegido (¡presionad bien los bordes!).
 

- Dejamos secar (yo 24 horas), fijamos la pintura siguiendo las instrucciones del fabricante (en mi caso planchar del revés transcurrido el tiempo de secado)… ¡y ya lo tenemos ;)!
 
 
Decidme:
 
¿Verdad que es una idea de lo más fácil y resultona?
No dejéis de visitar el resto de propuestas del cuaderno de verano de '¿Mami, ¿te ayudo?(clic)', encontraréis ideas de lo más creativas =)
Por cierto, si alguien os preguntara... ¡vosotr@s no me habéis visto ;)!
 
Besos,
Ingrid
*Imágenes 'more than Chic'.

martes, 28 de mayo de 2013

París, mon amour...


Muy buenas tardes:
 
Está claro que no lo consigo. Lo intento, estoy en ello... pero no logro ponerle orden a mi vida.
Cómo explicaros... digamos que me he metido en un bucle infinito de ejercicios de Bricomanía.
Bueno, para ser exactos debería decir Bricomanía y Masterchef, al 50% (que no ‘diy’ y recetas; pero no quiero aburriros con los detalles). Una locura sin control.

A ver si espabilo y me pongo las pilas de una vez, que llevo un año que no os podéis ni imaginar.
En fin, ¿dónde nos habíamos quedado?
 
Ah, sí; os contaba que nos fuimos a París con maman =)
 

Una escapada relámpago de chicas a la ciudad de la luz. Fuimos en ave (qué cómodo, oiga; cualquiera pierde el tiempo en desplazamientos al centro de la ciudad y discutiendo con azafatas de Ryanair..., ¿el viaje? Pues tardamos 5 horas y media en llegar a la Gare de Lyon y como los croque-monsieur del vagón bar –sería cruel llamarlo vagón restaurante...- no están nada mal y los kit-kat son kit-kat en Barcelona y también en Montpellier, pues a una el viaje se le hace corto... ¿el precio del billete? Pues sorprendentemente más barato que el viaje Barcelona-Madrid en ave... sí, sí; lo que yo le diga... ;), dormimos en un hotel correcto (ni ohhhh, ni agggg; en el centro, bien comunicado y con un camembert, una bollería de mantequilla y un barralibrehastaquetehartes de zumo natural en el desayuno por el que yo casi les hubiera cantado la Marsellesa) y nos dedicamos a vivir en profundidad la experiencia de ser turistas –una vez más- en París.
 
 
Saludar de nuevo a la Tour Eiffel, Notre Dame, la ópera, el Louvre,  los Champs Élysées y el Sacré Coeur.
Comer crêpes de Nutella, tartaletas de fresa y macarons como si no existieran ni el mañana ni la báscula.
Confirmar que una gabardina, unas wayfarer y unas deportivas no sólo son básicos indispensables sino que además camuflan a la perfección el look de ‘guiriconmaletapequeña’.
Quedarnos con un palmo de narices porque el mercado de las pulgas sólo abre sábados, domingos y lunes de 10 a 18.
 
 
Reírnos sin poder parar media hora delante de un –afortunadamente paciente- taxista porque teníamos que decirle que nos llevara a un restaurante llamado ‘Pied de cochon’ (del que tomé buena nota mental para que –ni por error- tenga que volver en la vida).
Pasarnos más de una hora apoyadas en un árbol delante del hotel 'Four Seasons', en la avenida George V, mirando embelesadas aquel poderío de coches, botones, propinas y sujetos con cara de tener cuentas en todos los paraísos fiscales conocidos del mundo actual.
Quedarnos con las ganas de pasear por la Rue Royale porque ‘se hace tarde y tenemos que coger el tren’.
 
 
Constatar que a los franceses les  va igual de mal que a los españoles pero lo disimulan peor (qué de caras largas y pocas risas pordiossss... flota en el aire una sensación general de pesar, como de desgracia tipo ‘mi equipo ha perdido la liga, no quedan colas en la nevera y los tejanos me están demasiado estrechos’...)

En fin, todas esas cosas que suelen hacerse en París =)

 
Y volvimos al chacachá del tren y a los croque-monsieurs del vagón bar.
Cuando un@ viaja en un tren tiene pocas posibilidades de evitar mirar a sus compañer@s de viaje. 

Si además esos compañer@s están sentados en asientos opuestos a los de una, dejar de mirarlos se convierte en una tarea ciertamente ardua.
Pero si -
para más inri- esos compañer@s situados prácticamente delante son una madre que no deja de discutir con sus dos hijas adolescentes...
 
Lo raro es poder llegar a ignorarlas.


Juro que lo intenté: leí una buena cantidad de páginas del libro que llevaba. Leí varias decenas de páginas más de otro libro desde el iPhone. Comentamos el viaje con maman.
Me dormí con la esperanza de que al despertar hubiera terminado aquella insoportable bronca entre la madre (cuarentona mona que lleva mal el hacerse mayor) y su hija (quinceañera, pasota y mona también para la que el iphone es dios y whatsapp la más sagrada de las Biblias...):

‘Ehhhh?????!!! Mais qu’est ce que tu dis...?? Quoi...?? Ah mais non. Non.Non!! Je suis ta mère... Et c’est suffit maintenant...!! Et ton père?? Ah, je vais parler avec papa... ah mais oui....’

Pero al despertar la cosa seguía igual; así que decidí abstraerme y dedicarme a pensar cuál de los macarons de Ladurée me iba a comer primero... ‘¿limón o caramelo? No, mejor cassis... o empiezo con el de Marie-Antoinette?’.
 

Los gritos me hacen volver a la realidad, me doy cuenta de que la mamá mona y cuarentona me está mirando con cierto aire amenazador mientras me dirige airadas palabras tipo:
 
‘blablabla ça c’est une discussion familier et personnel, mademoiselle... blablabla allons enfants de la patrie, liberté, egalité et fraternité blablabla’
 
...evidentemente dichas con todo el peso de su desquicio.
Se me pone cara de ‘pardon, comment?’ y para asegurarme de que estoy comprendiendo bien la situación, voy y se lo digo a maman.
 

De repente todo empieza a ir muy rápido: la desquiciada nos dice ‘también entiendo español’ con la furia amenazando con salir de su cuerpo y coger vida propia.

El señor de delante le dice que haga el favor de tranquilizarse, que lleva todo el viaje dando el espectáculo. Ella suelta sapos, culebras y espumarajos.
El amable matrimonio de abuelitos de detrás la miran con cara de terapeutas americanos acostumbrados a negociar con terroristas mientras le hacen gestos para intentar aplacar la fiera diciéndole  ‘doucement, madame; doucement’.
Pero ahí sigue el fenómeno poltegeist desbocado y sin control.
 

En ese momento se hace el silencio y todo se para a mi alrededor. Y de repente viene a mí el poder de los afligidos, la serenidad de los justos, la fuerza de los maltratados por el gobierno, los bancos, la administración (estatal, autonómica y local) y los operadores telefónicos con los que todos -alguna vez- hemos tenido que lidiar.
Y le digo:

-Me alegra que entienda usted español, señora... porque entonces comprenderá cuando le diga que miraré A CADA MOMENTO DONDE ME PAREZCA OPORTUNO.

(Zas. Brillo de peligro en los ojos. Cara de ‘no me busques que me vas a encontrar...que no sé en Francia pero la burocracia en España nos ha enseñado todo tipo de piruetas marciales y además yo de pequeña hice algo de judo...’ XD)
 

Y se hizo la paz en el vagón. También en mi interior. Hasta se creó una discreta camaradería entre los que habíamos tenido que luchar contra la bestia.

Y entonces comprendí que por mucho que nos aflijan, por mucho que nos atormenten y por muchas cláusulas abusivas que contengan las hipotecas o los contratos...

Siempre llega el día en el que la bestia es derrotada =)

Se bajó una parada antes. Me miró enfurecida. Le leí un ‘volveré, aunque sea de otra forma’ en la mente. Yo no pude evitar un ‘à la prochaine, madame’. Y aunque la parte más ‘zen’ de maman me recriminara el vacile, yo no dejo de pensar que en realidad...

Non, je ne regrette rien ;)
 
 
 
Y hasta aquí la escapada parisina. Ahora contadme:

¿Qué puesto ocupa París en vuestra lista de escapadas europeas ?
Con qué os quedáis : ¿crêpes de Nutella, macarons o tartaletas de fresa (yo con todo... y así me van ahora los tejanos ;)?
¿Habéis ganado alguna batalla a 'la bestia' últimamente?
¿Alguien tiene idea de cómo salir de un maldito bucle temporal y no morir en el intento =S?
 
 
Besos,
Ingrid
 
*Imágenes ‘more than Chic’ & We heart it.

lunes, 20 de mayo de 2013

De vuelta... y salmón ahumado ;)


Muy buenas noches, chic@s;
 
Vale, vale... ya lo sé.
Que sí, que ya me dejo dar todos los tirones de oreja que queráis. Que tenéis razón, que lo mío no tiene nombre y que ggrrrrttxxxfffsss. Sí.
 
Pero es que a veces la vida se complica, el trabajo se multiplica y el silencio se vuelve una necesidad imperativa.
 
En todo este periodo de paréntesis me ha dado tiempo de currar como nunca, hacer una escapada a París con maman (luego os cuento), leer como una posesa (varias novelas, algunos relatos y hasta una par de tratados de física cuántica... hablaremos de ello; bueno, los de física igual os los ahorro XD) derrotar virus, bacterias y algún que otro demonio personal que ya creía muerto, poner las maderas en el balcón (todavía seguimos en ello... esa historia merece un post entero =), hacerme muchas preguntas, seguir sin encontrar las respuestas y estar más atenta a la siempre decepcionante realidad política y socioeconómica (cosa que no me ha ahorrado ningún disgusto; he estado tentada más de dos –y de tres- veces de hacerme con una capa, un antifaz... y convertirme en ‘La Zorra, la defensora de los desamparados’. Ahora fuera coñas, me sigo preguntando hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que se rían de nosotr@s, hasta dónde vamos a dejar que llegue todo esto... ¿tanto vamos a tardar en despertar?).
 
 
Esta vez no me ha dado ni por el ‘diy’ ni por experimentar en la cocina.
Cosa rara. Fuera de los fracasos que sigo teniendo con las ‘mousse’ sólo me he aventurado con el salmón ahumado. Y por pura casualidad, además.
 
Veréis, a mí me pirra el salmón ahumado; lo mismo tal cual con tostaditas y mantequilla que con pasta, ensalada o como parte de un entrante algo más trabajado.
I love salmón ahumado. A lot.
 
Tanto me gusta que, de vez en cuando, nos escapamos al país vecino para ir a una marisquería -que descubrimos por casualidad- en la que el dueño (no sé cómo se llamará, pero para mí siempre fue René ;) prepara un salmón ahumado de ohlalá que te filetea delante de las narices y por el que vuelves a España sin miedo a ladrones y posponiendo cualquier plan de inversiones a corto plazo.
 
Pero he descubierto algo que va a llevarnos a René y a mí al final de nuestra tórrida histoire d’amour.
Je suis desolée.
Porque he descubierto la manera...
 
de preparar salmón ahumado en casa =)
 
 
Llamadme ignorante, pero yo imaginaba que esto de ahumar era cuestión de leña, humo, llevar pieles encima, cantar el ugachaka y adorar al dios fuego.
Y nada más lejos de la realidad. El proceso es la mar de simple y resultón.
 
Al parecer, venden unas sales especiales para ahumar (no tenía ni idea, las encontré en Mercadona), con ellas sólo tienes que cubrir la pieza de salmón (o lo que quieras ahumar) dejarlo reposar y voilà.
 
Los ingredientes
- La pieza de lomo de salmón fresco que queráis preparar.
- Un bote de preparado de sales para ahumar (el mío de Mercadona).
 
¿Cómo lo hice?
- Le pedí al pescadero una pieza entera de lomo de salmón de unos 600 gramos. Al llegar a casa le saqué las espinas que quedaban, lo limpié bajo el grifo y lo sequé con papel absorbente.
- En un recipiente de cristal (en el que el salmón cupiera no demasiado holgado) puse la mitad del preparado de sales, el salmón, y el resto del preparado por encima, bien cubierto. Hay quien opta por aderezar con pimienta y otras hierbas aromáticas; yo esta vez decidí no hacerlo.
- Con un trozo de papel film –y con el fin de preservar olores-, envolví el recipiente y lo metí en la nevera. Las instrucciones indicaban 24 horas, yo me olvidé del salmón y lo dejé 30. Y la verdad es que luego terminé por concluir que la próxima vez o bien lo dejo de 35 a 40 horas, o bien le pongo un peso por encima para que la pieza se impregne mejor.
- Transcurrido este tiempo, sacamos el salmón (veremos que la sal se ha vuelto más oscura y que al salar el pescado éste ha ido soltando líquido), lo limpiamos con agua, secamos bien con papel y dejamos reposar en la nevera, otra vez tapado con papel film y por espacio de unas doce horas.
- Luego podemos optar por ir fileteando a medida que vayamos consumiendo la pieza, que procuraremos tener siempre bien cubierta (esto es lo que hice yo y puedo aseguraros que el salmón estaba mucho más rico unos días después), filetear y congelar (esto es lo que hacía con el salmón de René ;) o filetear y cubrir de aceite (asegurándoos así una textura jugosa) para tenerlo listo y cortado cada vez que queráis deleitaros.
 
Salmón ahumado casero. Buenísimo y casi tan de ohlalá como el de René. Mais oui.
 
Hablando de Francia y los franceses, ya os he dicho que nos fuimos a París con maman.
Iba a contaros la historia de la escapada pero veo que se me está haciendo tarde y creo que será mejor que lo dejemos para mañana...
 
ya sabéis que nunca os ahorro detalles y esto se puede hacer eterno ;)
 
 
Por cierto, quiero daros las gracias por estar ahí, por vuestros mensajes y por todos vuestros mails. Durante este tiempo han sido la luz en la oscuridad =)
 
Y ahora contadme:
 
¿No os parece el salmón ahumado un manjar de dioses?¿Cómo soléis tomarlo?
¿Algun@ de vosotr@s se había aventurado a prepararlo?
Y si es así, ¿por qué nadie me había dicho que era tan sencillo ;)?
¿Creéis que debería ir a despedirme de René XD?
 
Besos,
Ingrid
 
*Imágenes london-bride.com, donnahay.com & We heart it.

jueves, 28 de marzo de 2013

Deco: Maison de vacances ;)


Hola chic@s;
 
Que no, que no. Que yo ni 'maison', ni 'vacances', ni semana, ni mucho menos santa (esto último ya de serie ;)
Vamos que no...
 
Que me toca currar y no hay más =S

Que sí, que ya lo sé; que no quiero quejarme. 
No, sólo me río en la cara del karma (maldito sea allí donde esté), me recuerdo a mí misma la situación politicosocialeconimocoylaboral que vivimos en esta parte del ‘primer mundo’, cojo aire y tiro para el coche.
 
Ooooooooooommmmmm... Respira, fluye y visualiza.
 
Eso, visualiza. 
A ver, olvídalo todo; olvida la colección de semáforos en rojo, que vas vestida de trabajo, que tienes cara de perro mordedor y que -por lo que cuenta la predicción meteorológica- va a llover todos los días. 
Serénate. Sí, apaga la radio y piensa: ¿dónde te gustaría estar ahora mismo?
 
Oh sí, ya lo sé...
 
En esa casita de vacaciones perdida en el campo que me encontré el otro día paseando por la red =) 
 





 
Gris, blanco, sencillez, árboles y frugalidad. No necesito más.
Bueno, igual un somier, canapé o similar.
 
Sonrío y me digo 'por lo menos ahora... sólo tienes cara de perro ladrador' ;)

 
¡Disfrutad de las vacaciones =)!
Y mucho oooooooommmmmm para los demás XD

Besos,
Ingrid

*Imágenes Marie Claire Maison.

jueves, 21 de marzo de 2013

DIY: Funda para el iPad ;)

Hola, ¿qué tal estáis?

Yo me he metido en un bucle temporal que soy incapaz de dominar. 
Resulta que pasan los días y ni me entero, que voy angustiada por la vida con mis listas ‘de cosas por hacer’ con demasiados elementos sin tachar y que me ocurren cosas tipo: ‘mira, te harás un huevo frito para comer’; pongo el aceite a calentar y de repente me acuerdo de que no he regado las plantas del despacho... ‘oh pobrecillas, eres una mala persona y blabla’ allá que me voy con la regadera y no vuelvo a acordarme ni del huevo, ni del aceite de la sartén, ni ‘ná’... 

hasta que una intensa humareda negra y un inconfundible olor a quemado invaden toda la casa =S

O me llama J para decirme (arrastrando las eses... peligro cuando arrastra las eses porque eso significa que Mr. J deja de ser Dr. Jekyll... ) que me he ido de casa dejando el calefactor del baño puesto durante 8 horas (sí; lo sé, lo sé... tiene motivos para arrastrar incluso algo más que las eses ;P).

O me llama mi madre 43 veces para decirme que no me olvide de llevarle la chaqueta de cuero beige... y sólo vuelvo a acordarme de la maldita chaqueta al ver la cara de mosca que pone cuando me ve llegar y sabe (intuición, deducción, escáner cerebral o vete a saber tú cuáles son sus maléficos poderes maternales) que la chaqueta sigue en el mismo lugar que estaba antes de las 43 llamadas.

Los míos rezan todos los padrenuestros conocidos para que llegue pronto el final de esta extraña etapa de mi vida;y ya puestos, hacen los rezos extensivos al resto de súplicas (que no queme la casa, acabe con las plantas o cualquier desgracia similar). 

Yo por mi parte espero que se trate de algo temporal... porque me estoy hartando de vivir repitiendo mantras como ‘heapagadorlcalefactor, hecerradoelfuegodelaverdura, lehepuestocomidaalgato, hecerradolapuertadecasa o hesacadolasllavesdelcontactodelcoche’.

Os cuento esto porque acabo de darme cuenta de que es jueves (no tenía ni idea...) y veo que hace mucho, mucho que no charlamos.
Así que hoy os voy a contar la historia de mi último ‘DIY’ =)

Me ocurrió un poco como a los chipriotas, que sin comerlo ni beberlo se han encontrado con las consecuencias del oportunismo político (no olvidemos que ninguna decisión política se ejecuta sin la intención de favorecer a un sector determinado... en este caso la maniobra europea puede que vaya encaminada a convencer a los electores alemanes  de la eficacia, firmeza y ‘mano dura’ de su gobierno ante la proximidad de las elecciones...)

Sí, ellos se han topado con el juego de la política y yo...

yo me he topado con el del consumismo electrónicoinformaticoappeladiano =)

Desde el primer día que tuvimos ipad, J viene desarrollando una extraña serie de actitudes paternales con el trasto ‘¿has esperado a que se descargara del todo para volverlo a cargar?, ¡no lo dejes sin vigilancia cerca del gato!’ (esta es la mejor... ¿y qué se cree? Cómo si Freud fuera a liarse a comprar como un loco por internet con cargos a su visa). 

Sí, sí; lo que os digo: lo acaricia, lo mima y hasta se despierta por las noches para ver si me lo he dejado en la mesilla de noche (ahí, sólo ante el peligro de la nocturnidad) y en caso de que así sea...

¡se levanta y lo lleva al despacho! 

Le dije que estaba exagerando. Me respondió que nada de exagerar ‘¿o es que ya no te acuerdas de lo que le hiciste a mi Motorola V3?’.
Tuve que callarme, porque estar jugando con su Motorola V3 y tener un vaso de agua en la mesilla no fue buena idea. 
No, no fue intencionado ni sé exactamente cómo ocurrió, pero el caso es que su amado teléfono acabó dentro del vaso de agua. 
Así qué ‘touché’ y a callar.

Pero yo nunca me resigno y le propuse un pacto: ‘oye, si le hago una funda al ipad, ¿me vas a dejar vivir tranquila?’
Tuvimos que negociar ciertos detalles que ahora no vienen al caso y de todo esto salió...

mi funda ‘DIY’ para el ipad =)



Los materiales
- tela 
- espuma, la mía de un dedo de grosor
- regla y tiza
- tijeras, hilo y máquina de coser

¿Cómo lo hago?
Pues la verdad es que parece mucho más complicado de lo que es en realidad:
- Empezamos tomando las medidas del ‘tablet’ y cortamos la cantidad de tela y espuma necesarias, añadiendo un margen de tres centímetros. 
Colocamos la tela con la espuma en el medio (es decir, tela-espuma-tela) y fijamos con alfileres los extremos, haciendo los pliegues necesarios para que nos quede con un buen acabado.
- Una vez hecho esto, yo me lié a marcar rayas diagonales con regla y tiza (empecé por la central y a partir de ahí fui trazando paralelas cada 5cm).
- Después, con la máquina de coser, cosí cada una de las líneas marcadas con tiza (poco a poco y presionando a los lados para que la costura quede regular)
Os aconsejaría que cosierais cada vez que marcáis, porque así no se difuminan las líneas y es más fácil seguir el trazo.
- A partir de ahí, sólo se trata de doblar por la mitad y coser los laterales para conseguir una ‘bolsa’.

Os confieso que mi intención inicial era ponerle una cremallera, pero la verdad es que la hice tan a medida que prácticamente no se mueve una vez dentro (por lo que deberéis dejar algún centímetro más de margen si la queréis más holgada).


Así J está más tranquilo y yo, al no tener que escucharle...

¡también XD!

Contadme,

¿Habéis vivido épocas de ‘atrapad@ en el tiempo’?
¿Qué opináis de lo de Chipre?¿Os parece un atentado más a la democracia y a la sociedad del bienestar?
¿Quién se anima a hacerse una funda para el tablet?¿Os gusta la mía =)?

Besos,
Ingrid

*Imágenes 'more than Chic'.

martes, 12 de marzo de 2013

Sextantio, Grotte della Civita... O la austeridad bien entendida ;)


Hola chic@s,  ¿qué tal?

Me vais a perdonar porque hoy tengo uno de esos días metafísicos. Muy metafísico, diría yo... cualquier cosa me sirve para divagar sin límites (por ejemplo, a la hora de comer he abierto la nevera ‘¿me bebo una zero?’ De ahí he hilvanado todo un discurso mental poblado de conceptos como ‘capitalismo’, ‘movimiento de masas’, ‘adicción’ y ‘recuento de calorías’... ;).

A lo que iba, centrémonos.

Una de las palabras que más se oye pronunciar últimamente es ‘austeridad’.  
Después de visto todo lo visto (y lo que nos queda todavía por ver) no es raro que la mera mención al vocablo nos ponga los pelos de punta, provoque urticaria y cierto descontrol hormonal.

Que a un@ le hablen de austeridad de los recursos públicos cuando, en realidad, los únicos que nunca la han practicado son precisamente  los que la proponen... hace que la palabra pierda todo su valor y todas sus connotaciones positivas.

Y sin embargo, pocos conceptos son tan liberadores como el de la austeridad =)

Porque no se trata de vivir como Diógenes. Ni de que no nos gusten la moda, el lujo o las cosas bonitas. No. 
La vida está llena de cosas y momentos que disfrutar. Negarse a ello no tiene ningún tipo de sentido... el truco está en saber diferenciar lo que es esencial de lo que no lo es. 

Eso es la austeridad y no lo que pretenden hacernos creer.

Cuando un@ se da cuenta de lo poco que necesita en realidad para vivir, descubre una nueva dimensión de sí mism@; un nuevo ‘yo’ capaz de entender que el poder -en realidad- siempre estuvo de nuestra parte (un día desarrollaremos más todo esto que veo que me voy por las ramas otra vez... =).

Y es que además no existe un único patrón válido, cada un@ de nosotr@s debe establecer cuáles son sus ‘esenciales’ (por ejemplo, yo puedo prescindir del chocolate, pero no me pidáis que viva sin pasta porque por ella yo soy capaz de cualquier cosa... sí, dije cualquier cosa y soy consciente de ello ;)

Ya sé que os va a parecer raro, pero os juro que  todas estas reflexiomes han aparecido en mi mente al toparme con este lugar; mirad:
 


 


 



 
Se trata del hotel ‘Sextantio Grotte della Civita’, ubicado en la zona de los Sassi de Matera, al sur de Italia. 

El hotel está formado por habitaciones y suites ubicadas en diferentes cuevas, que han sido restauradas añadiendo sólo unos toques de funcionalidad, procurando mantener al máximo su integridad histórica, y priorizando el enclave en el que se encuentran (pensad que la terraza panorámica tiene unas vistas infinitas al parque nacional de  Murgia y que sirven el desayuno en una cueva que es en realidad... ¡una iglesia del siglo XIII!).

De entrada me parece un excelente aprovechamiento de los recursos existentes; imaginad lo que podríamos hacer con todo el patrimonio cultural que tenemos en este país,  por no hablar de la cantidad recursos que tendríamos en los pisos vacíos que la especulación inmobiliaria nos ha dejado como herencia...

Decidme,

¿Conocíais el hotel Sextantio? ¿Qué opinión os merece?
¿Creéis que la austeridad bien entendida es un concepto liberador?
¿No os parece que a veces otra visión puede cambiar por completo el curso de las cosas?
¿Vosotr@s no tenéis días... metafísicos XD?


Besos,
Ingrid


*Imágenes y más información aquí, clic.


viernes, 8 de marzo de 2013

Lenguado 'meunière'


Buenas  noches  ;)


No sé qué me pasa últimamente que sólo me apetece cocinar recetas clásicas. Sísí, lo que os digo; se me va la cabeza en guisos de cuchara, estofados varios...

Y postres tipo ‘pijama’ =)

Será cuestión de nostalgia –me decía a mí misma-, con los tiempos que corren es fácil mirar atrás y pensar que cualquier época pasada fue mejor (esos tiempos en los que los helados de chocolate eran caricias para el alma, todos pagábamos las hipotecas con dignidad,  los pollos de granja eran de granja, los políticos debían robar lo mismo pero la honradez se les presuponía de serie y la clara de los huevos siempre se quedaba amontonada alrededor de la yema...).

Pero esta mañana, en el coche, mientras esperaba a que el semáforo se pusiera en verde, he visto el cartel publicitario de un banco. 
Sin saber cómo ni por qué, me he encontrado pensando en que quizás no fuera tan mala idea empezar con un plan de pensiones  y - ya que  estamos- con una mutua de salud porque ya se sabe que a partir de una edad bla bla...
Y de repente, en un atisbo de lucidez, lo he tenido clarísimo:

‘Diossssmío, Ingrid... ¡te estás haciendo mayor!’

Estofados, planes de pensiones, seguros médicos y ‘El barbero de Sevilla’ a todo trapo... ¿peeeeeeeerdónnnnnn?

Palpitaciones, sudor frío y una larga cola de coches pitando porque el semáforo llevaba ya largo rato en verde. No se me ha ocurrido otra cosa que cambiar la música; he dejado ‘Fígaro’ para otro día y me he pasado a  ‘Queen’ (clic aquí ;).

Cuando he logrado serenarme, me he dado cuenta de que nada es tan grave en realidad, que la edad no es más que un estado de ánimo (aunque cada día me duela más la espalda; será cuestión de calmantes y algo de ‘rouge’ en los labios ), que el plan de pensiones puede –y va- a esperar y que en cuanto al seguro médico... me voy a dejar querer por las mutuas de salud =)

Pero todo esto no implica que las recetas que una vez fueron ‘greatest hits’ no puedan volver a serlo...

Lenguado ‘meunière’ =)


Los ingredientes  (para 2)
- 2 lenguados (que sean , pedid que os los limpien en la pescadería ;)
- 125 grs. de mantequilla
- el zumo de un limón y medio (y la otra mitad a rodajas para decorar)
- perejil picado (yo no demasiado, el perejil y yo nunca fuimos buenos amigos)
- un poco de harina
- sal

¿Cómo lo hago?
Preparar la ‘meunière’ no tiene en realidad ningún secreto; es fácil de hacer y todavía mucho más de comer.

- Empezaremos con el pescado: salamos, enharinamos  y freímos en la mitad de la mantequilla  a fuego medio (hay quien fríe el pescado en aceite, yo prefiero el sabor de la mantequilla; pero todo es cuestión de gustos ;). 
Si los lenguados son grandotes, os aconsejo que fileteéis el pescado  antes de cocinarlo;  así os va a resultar más fácil, cómoda  y rápida la cocción. Si son de tamaño medio,  lo que podéis hacer es dorar los lenguados a fuego alto y luego terminarlos al horno (ojo con los tiempos, tened en cuenta que buscamos jugosidad).
Una vez segur@s de que el pescado está en su punto lo pasamos a una fuente  que mantendremos al calor.

- Vamos ahora con la salsa: desespumamos la sartén, añadimos el resto de la mantequilla y fundimos. Agregamos el zumo de limón y el perejil. Damos un par de hervores a fuego fuerte (algun@s dejan dorar la mantequilla y otros  sólo fundir, yo suelo optar por un término medio ;) y salseamos el pescado con ella.

- Podemos servir acompañado de unas rodajas de limón y unas patatas cocidas.

A ver, confesad...

¿Qué os parece el lenguado a la ‘meunière’?
¿invaden vuestros pensamientos los planes de pensiones ;)?
¿Verdad que a los 33 una está en la flor de la vida XD?
¡Arriba el rock’n roooooooll =)!

Besos,
Ingrid

*Imagen: Pinterest.


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