¡Buenas tardes!
Ayer, después de contaros acerca de la panna cotta, me fui a la peluquería (que buena falta me hacía, con los pelos de loca que llevaba... =)
Siempre me ha gustado ir 'a la pelu': en ese ambiente de cálida fraternidad femenina parece que en el mundo no existen problemas que un par de acertados tijeretazos no puedan resolver (esto me hace pensar si no le iría mejor al país si nuestros políticos incluyeran en su escaso haber conocimientos mínimos de ciencias 'peluqueriles' y 'cocooneconomistas'... ;)
Y es que me relajo tanto en la pelu (esto ya desde pequeña, un secador tiene un absoluto poder soporífero para mí... lo que ocurre es que no creo que fuera un remedio eficaz en mis muchas horas de insomnio, porque si bien la eficacia del secador funcionando sería indiscutible, probablemente quedaría anulada por los gritos de Mr. J...) que procuro convertir esos momentos en absolutos 'momentos cocoon'.
Entre el set de imprescindibles que llevo conmigo en esas ocasiones (bolso grande, por favor...) se incluye una revista de deco; esta vez escogí 20 CASAS.
Y así fue como entre reflejos y mechas, charlas relativas a todo lo doméstico, tirones de cera en el bigote y relajante masaje capilar, descubrí esta casa.
Se trata de un antiguo (años 40) piso sevillano de 145 m2 -quién los pillara...- ubicado en el centro histórico de la ciudad, rehabilitado y equipado por la arquitecta Marta Romero.
Se han respetado la mayor parte de los elementos originales y a partir de ahí se ha configurado un interior observando las necesidades actuales con una mirada de lo más práctica y racional.
Mentiría si no dijera que lo primero que me cautivó de ella fue la luz... bueno, la luz y ese magnífico sofá isabelino que preside la entrada ;)
Qué me decís...
¿Os ha gustado?
¿Conocíais la revista 20 CASAS?
¿'Cocoonizáis' en la peluquería ;)?
Besos,
Ingrid
*Imágenes 20 CASAS






















