Muy buenos días, chic@s:
¿Qué tal estáis? Imagino que en pleno proceso depurativo cargado de buenas intenciones típico de primeros de enero: que si el gimnasio, que si dejar de fumar, que si la dieta depurativa (hoy os traigo una receta sana, sanísima) que si abandonar de una vez por todas el mal vicio de salir de casa en pijama y zapatillas... (sí, lo he vuelto a hacer... Pero en mi defensa alegaré que era un pijama gris oscuro, un jersey también gris y unas zapatillas tipo bota Ugg. Y todo esto debajo de una parka verde militar. Me juego lo que queráis que Mr. J fue el único que se dio cuenta... Aunque por la cara que ponía cualquiera podía haber intuido que algo muy raro y/o peligroso había en mí XD)
¿me equivoco?
Yo he de confesaros que en casa hemos empezado el 2014 con algunas novedades.
La primera de ellas es que tenemos vecinos nuevos. Y aunque todavía no les conocemos personalmente...
son ya famosos en el bloque por lo apasionado de sus escarceos amorosos =S
Y me diréis 'bueeeeeeeno, deja que se quieran'. Totalmente de acuerdo: makelovenotwar y todas esas cosas. Voto a favor de las relaciones plenas y de todo lo que sus integrantes consideren oportuno para mantenerlas...
Excepto cuando su desenfrenada lujuria no nos deja dormir más allá de las 5 de la mañana (por lo general suelen ser las 5, aunque antes de ayer fueron las 4'30h)
O estás hablando con tu madre por teléfono a las once de la mañana y va y te suelta 'oye, ¿pero que son esos gritos que escucho?'.
O cuando vienen tus suegros a tomar café y entran en casa traspuestos y con cara de '¿pero desde cuando se ha convertido esto en un burdel?'
Y es que es algo inaudito. A todas horas. Y siempre con la imperiosa necesidad de gritarle al mundo la intensidad de su placer.
Vamos, que estoy hasta el mismísimo moño. Porque allí me tenéis, diciéndole a mi madre que no son chillidos, que es el gato que maúlla porque se ha terminado el pienso (¿qué queréis? cuando una necesita respuestas rápidas y apenas ha dormido se agarra a lo primero que pilla). O tumbada en la cama varias horas sin poder dormir, con los ojos como platos y maquinando sutiles venganzas como bajar a ponerle un celo al interfono del tercero tercera.
Veremos como evoluciona el tema. Yo espero que sea cuestión de pasión inicial o de la lujuria de los primeros tiempos... Aunque os advierto que no descarto pediros ayuda para trazar un plan disuasorio si las cosas siguen así (¿es que no vais a apiadaros de esta pobre insomne?)
En fin... la segunda novedad es
Sí, sí; Santa se 'ha portao' este año. Bueno, bueno... Qué locura de trasto... La mía ha ido algo distinta de como suelen ir las adquisiciones 'normales' de Thermomix, porque por una serie de circunstancias -que ahora no vienen a cuento- me quedé sin 'demostración thermomixera'; por lo que tuve que hacer yo sola el camino de iniciación a ese sagrado saber.
Así que después de un par de días mirando de reojo la maquinita, manteniendo las distancias y aguantando todos sus desafíos, decidí coger el toro por los cuernos y descubrir por mí misma todo lo que un cacharro de estos puede dar de sí.
Y me empleé a fondo, ya lo creo; el mismo día hice pizza, arroz con leche, patatas a la riojana, focaccia, sopa de verduras, helado de fresa, pan de leche y pastel de chocolate. A lo loco y sin poder parar de cocinar.
Y aunque quizás es pronto para emitir un juicio de valor; sí puedo avanzaros que estoy encantada con el bártulo; pero como el tema es denso y da mucho de sí, ya lo iremos tratando con algo más de tranquilidad.
Porque para la receta que hoy quiero proponeros no necesitamos nada más allá de un pelador, una tabla de corte y un rallador:
Parece mentira que algo tan sencillo pueda resultar tan suculento. Lo digo en serio; he pasado largas temporadas enganchada a esta ensalada (aunque siendo justa también he de decir que he pasado otras muchas enganchada al chocolate belga o a los bocadillos de atún con aceitunas...) que no sólo es sana, te saca de mil apuros y se prepara en un momento, sino que tiene un sabor realmente especial. Probadla y me contáis.
Ingredientes (para un@ con hambre o para dos si va de guarnición)
- 2 manzanas
- 1 zanahoria
- un puñado de nueces
- sal, pimienta, aceite de oliva y vinagre (últimamente uso vinagre de manzana, ¿lo habéis probado?)
¿Cómo lo hago?
- Pelamos la zanahoria. Pelamos y descorazonamos las manzanas.
- Rallamos todo en un bol. Añadimos las nueces y aliñamos haciendo una vinagreta simple con la sal, la pimienta, el aceite y el vinagre.
Y a disfrutar de las cosas sencillas de la vida =)
Contadme:
¿Qué tal os han ido estas Navidades? ¿Cómo de bien se han portado Santa y los Reyes?
¿Habéis tenido alguna vez vecinos... exageradamente apasionados?
¿Alguna sugerencia para con los míos?
Cuando entusiasméis a propios y a extraños con la ensalada de manzana, ¿me lo contaréis ;)?
Besos,
Ingrid
*Imágenes Pinterest & Webos fritos.























