Después de estos días de forzado 'parón bloguero' hoy vengo con más ganas que nunca a comentaros un proyecto del que, a pesar de llevar varios años en marcha, yo no he sabido hasta hace poco ;)
Este proyecto no es otro que Yoo.
¿Lo conocíais?
Yo he de confesar que no, y la verdad es que debo deciros que me ha sorprendido muy gratamente...
Veréis, hace ya unas décadas y pretendiendo dar con la manera de singularizarse dentro del competitivo mundo inmobiliario, Philippe Starck (sí, ése, el genial y polifacético ;) y John Hitchox dieron con la solución decidiendo incorporar el mejor diseño al concepto de promoción inmobiliaria.
Con esa idea nació Yoo; para proyectar 'casas de alta costura' por todo el mundo, firmadas por el propio Starck y otros diseñadores que se han ido incorporando al proyecto como Jade Jagger, Marcel Wanders, Kelly Hoppen y Anouska Hempel.
Yoo ofrece cuatro estilos básicos en el diseño y decoración de las viviendas: 'Nature', 'Classic', 'Culture' y 'Minimal'.
Estas son algunas de las imágenes:
Pero lo que me parece más interesante si cabe, es que todos los proyectos cuentan con amplias zonas comunes (lobby, atrio-lounge, bar&café...) y spa para los residentes.
¿Verdad que es interesante?
(Supongo que por ahora será mejor que ignoremos el precio y sigamos fijándonos en el concepto... ;)
Esto me hace pensar en lo interesante que podría ser el futuro del 'mundo inmobiliario' si además de 'negociar' con un sólo habitáculo (casa, piso, apartamento... no importa) se tuvieran además en cuenta calidez, calidad y belleza del inmueble y se introdujera el concepto de 'comunidad de vida'... (para ir desplazando -o evolucionando- el de 'despiadado beneficio capitalista' ;)
Puede que no todos necesitemos -ni nos gusten- grandes casas de diseño, piezas exclusivas ni inasequibles obras de arte... pero en lo que creo que sí estaremos de acuerdo es que todos percibimos cuando alguien ha tenido la delicadeza de pensar en nuestro bienestar. Y eso nos hace sentir bien.
(Esto me hace pensar en otra historia que nada tiene que ver con esta pero que me parece muy ilustrativa... esta mañana andaba yo buscando aparcar el coche en una zona azul. 'Huy, mira qué suerte, ésta se va...'. Y ahí estaba yo; pacientemente esperando a que la chica 'desaparcara' cuando veo que pone las luces de emergencia y sale del coche. Mi primera reacción ha sido próxima a la rabieta '¿se puede saber qué está haciendo esta mujer? con la cola que está formando...'. Pero cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto que venía directa hacia mí con el resguardo de la zona azul y muy amablemente me ha dicho: 'Toma, todavía quedan tres cuartos de hora, agótalos'. Me ha invadido un enorme sentimiento de gratitud... ¡además de unos remordimientos terribles, claro!. El caso es que yo no he estado demasiado tiempo y me han sobrado unos 30 minutos; que muy contenta he cedido al que iba a aparcar en mi lugar y al que le he visto una terrible cara de estreñido cuando ha visto que me bajaba del coche después de poner las luces de emergencia... ;)
Porque al final, la mejor manera de hacer las cosas (todas: ya trabajemos como abogados, cocineros, arquitectos, dependientes, repartidores, modistas...) la que nos beneficia a todos y la que a la larga acaba siendo la más rentable, creo que es hacerlo todo con el mismo cariño que si fuera para uno mismo...
¿No os lo parece =)?
¡Hasta mañana!
Besos,
Ingrid
*Imágenes y más información aquí (clic)












