Muy buenos días;
Sé que os había prometido naranjas para el lunes. Tenía todo pensado: el tono del post, alguna broma fácil (tipo 'hay vida más allá del zumo de naranja') e incluso iba a relacionar la receta con un artículo de psicología que leí tiempo atrás en el que se conectaba el gusto por los sabores ácidos con frustraciones infantiles no resueltas (y yo iba a deciros que mi montaña de frustraciones infantiles debe de ser infinita; porque si hay un sabor que a mí realmente me haga perder la cabeza, ese es el ácido del limón).
Pero un whatsapp desbarató mis planes
Pocas palabras, mucho dolor, mil preguntas, ninguna respuesta.
Pasé el lunes intentando conjugar la lejanía del último adiós con la inmediatez del nunca jamás. Intentando comprender por qué perdemos el tiempo viviendo como si fuéramos eternos cuando en realidad el telón puede bajarse de un momento a otro.
Y decidí que martes es también un buen día para hablar de naranjas.
Así que vamos a ello,
Orange Curd
El orange curd tiene muchas posibilidades: desde comérselo a cucharadas hasta usarlo como relleno de 'macarons' y 'cakes', pasando por tomarlo untado en 'scones' o con galletas de mantequilla (todo muy ligero, como veis... =).
Combina muy bien con merengue o con chocolate, por lo que las variaciones pueden ser infinitas (tanto como la montaña de mis frustraciones infantiles ;).
Yo esta última vez no quise complicarme la vida y lo serví 'brûlée' (que dicho así suena mejor -y más ohlalá- pero que básicamente se trata de poner azúcar pon encima y quemarlo con el chisme adecuado ;)
Los ingredientes
- 300 ml de zumo de naranja
- 60 ml de zumo de limón
- la ralladura de tres naranjas
- la ralladura de un limón
- 300 grs de huevo (serán unos 5 o 6, depende del tamaño)
- 150 grs de azúcar
- 30 grs de harina de maiz
- 60 grs de mantequilla
¿Cómo lo hago?
Yo seguí el mismo proceso que para hacer el lemon curd (lo vimos aquí, clic):
- En un cazo (apto para baño maría) batí zumos, ralladuras, huevos, maicena y azúcar.
-
Cuando vi que la mezcla estaba completamente ligada, lo pasé al baño maría (temperatura no demasiado alta, es preferible que
espese poco a poco) sin dejar de remover.
- Y cuando conseguí una textura de crema (unos 10 minutos después), lo saqué del fuego, y añadí poco a poco la mantequilla;
mezclando hasta que la crema la integró del todo.
* He visto recetas que aromatizan el orange curd con algo de Grand Marnier; yo no lo hice, pero creo que el resultado puede ser interesante.
A ver, contadme;
¿Os habéis animado ya con el lemon y el orange curd?
¿Cómo los degustáis?
¿Le veis fundamento a la teoría cítricos/temores infantiles?
¿Sugerencias de enfoque ante el mayor de los temores?
Besos,
Ingrid
* Imágenes Pinterest & We heart it.



























